Durango, Dgo.– Un incremento de dos dígitos al salario mínimo para 2027 podría generar mayores dificultades para las empresas y provocar un crecimiento de la informalidad laboral, advirtió Sergio Sánchez López, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) en Durango.
El dirigente empresarial expresó su preocupación ante la posibilidad de que el Gobierno federal impulse un nuevo aumento salarial de dos dígitos, al considerar que las empresas ya enfrentan importantes obligaciones patronales que elevan el costo de mantener trabajadores dentro de la formalidad.
Sánchez López respaldó el posicionamiento de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR), que solicitó que la discusión del salario mínimo para 2027 incluya medidas para reducir las cargas fiscales y administrativas que enfrentan los negocios.
“Esto sería catastrófico realmente para la formalidad”, señaló el presidente de CANACO Durango, al advertir que mayores costos laborales podrían llevar a algunas empresas a cerrar o a contratar personal sin cumplir con todas las obligaciones legales.
Como ejemplo, explicó que un empresario que destina 20 mil pesos al pago de sus colaboradores puede terminar cubriendo entre 6 mil y 8 mil pesos adicionales por obligaciones patronales, lo que representa entre 30 y 40 por ciento más sobre el monto salarial.
El representante del comercio también cuestionó las diferencias entre las obligaciones que debe cubrir una empresa formal y las condiciones en las que operan muchos negocios informales, los cuales no necesariamente cumplen con las mismas responsabilidades fiscales, laborales y de seguridad social.
A este escenario se suma la reducción gradual de la jornada laboral, que también representa un reto para los empleadores, pues deberán reorganizar sus operaciones y mantener sus plantillas ante una menor cantidad de horas de trabajo.
La preocupación empresarial ocurre en un contexto nacional en el que, durante el segundo trimestre de 2026, alrededor de 33.1 millones de personas trabajaban en la informalidad, equivalentes al 55.1 por ciento de la población ocupada. Además, 82.5 por ciento del crecimiento anual de la ocupación correspondió a empleos informales.
Ante este panorama, el planteamiento de CANACO y CONCANACO es que la política salarial no se limite a establecer nuevos incrementos, sino que también contemple mecanismos para reducir impuestos, cuotas y costos administrativos, así como estímulos a la contratación.
El objetivo, sostuvo el sector empresarial, debe ser mejorar los ingresos de los trabajadores sin poner en riesgo la permanencia de los negocios, la generación de empleos y el acceso de más personas a la seguridad social.
La discusión sobre el salario mínimo de 2027, por tanto, coloca nuevamente sobre la mesa el desafío de equilibrar la recuperación del poder adquisitivo con la capacidad de las empresas para sostener el empleo formal.
