El ritmo de construcción de vivienda en Durango se encuentra por debajo de lo previsto, lo que ha encendido alertas dentro del sector inmobiliario local ante la falta de avance en uno de los rubros clave para el crecimiento urbano y económico.
De acuerdo con Salvador Chávez Molina, exdirigente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda, las expectativas para este año contemplaban una meta de entre seis mil y ocho mil nuevas viviendas en la entidad, cifra que hasta ahora no se ha alcanzado.
El representante del sector atribuyó este rezago a diversos factores, entre ellos la falta de preparación en áreas clave de la administración pública, lo que ha complicado la ejecución de proyectos y ralentizado los procesos necesarios para detonar la construcción.
Uno de los principales problemas identificados es la operación de dependencias municipales, donde —según el sector— persisten deficiencias en la atención y en la agilidad de los trámites, particularmente en licencias, permisos y gestiones fiscales.
Empresarios del ramo señalan que, aunque han mostrado disposición para cumplir con obligaciones como el pago de impuestos —incluidos incrementos recientes en predial y traslado de dominio—, no existe una respuesta eficiente por parte de las autoridades.
“La atención no está a la altura de lo que requiere el sector”, coinciden voces empresariales, al señalar que la falta de capacitación del personal impacta directamente en la experiencia de quienes dependen de estos servicios para invertir y generar vivienda.
A diferencia del sector privado, donde los usuarios pueden elegir entre distintos proveedores, en el ámbito gubernamental los desarrolladores enfrentan un esquema sin competencia, lo que agrava la problemática.
La falta de opciones convierte a las oficinas públicas en un “cuello de botella” que limita el avance de proyectos y retrasa inversiones, afectando no solo a constructores, sino también a familias que buscan acceder a una vivienda.
Ante este panorama, el sector de la vivienda hizo un llamado a las autoridades municipales para reforzar la capacitación del personal, mejorar los procesos administrativos y agilizar la atención, con el objetivo de reactivar el desarrollo habitacional en Durango.
De no atenderse estas áreas, advierten, el estado podría seguir perdiendo oportunidades de crecimiento, en un contexto donde la demanda de vivienda continúa en aumento.



