Durango, Dgo.-
El sedentarismo se ha convertido en uno de los principales riesgos para la salud en la vida diaria, y en Durango no es la excepción. Especialistas advierten que la falta de actividad física está detonando enfermedades como obesidad, diabetes e hipertensión, problemas que ya tienen alta incidencia en el estado.
De acuerdo con datos de salud pública en México, más del 70% de los adultos presenta sobrepeso u obesidad, y en entidades del norte como Durango esta tendencia se mantiene, impulsada por estilos de vida cada vez más sedentarios.
La nutrióloga Sara Verboonen explicó que el problema radica en la rutina actual: largas jornadas laborales frente a una computadora, traslados en automóvil y, al llegar a casa, más tiempo frente a pantallas.
“Pasamos demasiado tiempo sentados, tanto en el trabajo como en casa, y eso impacta directamente en la salud”, señaló.
En Durango, esta situación también afecta a niños y jóvenes, quienes combinan horas en la escuela con el uso constante de celulares, videojuegos o televisión, reduciendo significativamente su actividad física.
Especialistas alertan que permanecer más de ocho horas sentado al día aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, además de provocar problemas musculares, mala postura y bajo rendimiento físico.
Para contrarrestar este panorama, recomiendan adoptar cambios simples pero efectivos en la rutina diaria:
- Caminar más durante el día
- Usar escaleras en lugar de elevadores
- Realizar pausas activas cada hora
- Reducir el tiempo frente a pantallas
Asimismo, el uso de relojes o aplicaciones para contar pasos puede ayudar a monitorear la actividad diaria. Se considera sedentaria a una persona que no supera los 5 mil pasos al día, mientras que lo recomendable es alcanzar entre 7 mil y 10 mil pasos.
Autoridades de salud han reiterado que mantenerse en movimiento es clave para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida, por lo que hacen un llamado a la población duranguense a adoptar hábitos más activos.
El sedentarismo, advierten, no genera síntomas inmediatos, pero sus efectos pueden ser graves a largo plazo, convirtiéndose en un riesgo silencioso que avanza sin ser detectado.



