Durango, Dgo.-
La falta de motivación en estudiantes de nivel medio superior se ha convertido en una señal de alerta también en Durango, donde miles de jóvenes cursan la preparatoria con una desconexión creciente entre lo que aprenden en el aula y sus metas personales o profesionales.
De acuerdo con datos recientes a nivel nacional, el entusiasmo por el aprendizaje cae de un 74% en primaria a apenas 34% al finalizar la preparatoria, lo que evidencia una pérdida de interés conforme avanzan los años escolares.
En Durango, esta problemática se refleja en diversos indicadores educativos. Según cifras oficiales de instituciones como la Secretaría de Educación del Estado de Durango, el nivel medio superior enfrenta retos como la deserción escolar y bajo aprovechamiento académico, especialmente en zonas rurales y de difícil acceso.
Además, en municipios alejados de la capital, muchos jóvenes combinan el estudio con actividades laborales o agrícolas, lo que impacta directamente en su motivación y continuidad educativa.
Especialistas coinciden en que uno de los principales factores es la falta de conexión entre los contenidos escolares y la vida cotidiana. La típica pregunta de los alumnos —“¿esto para qué me va a servir?”— sigue sin una respuesta clara en muchos casos.
El modelo educativo tradicional, basado en enseñanza uniforme, no logra adaptarse a las necesidades individuales de los estudiantes, quienes hoy buscan mayor autonomía y sentido en su formación.
Ante este panorama, instituciones como Universidad Tecmilenio impulsan modelos de educación personalizada, donde el alumno puede diseñar su trayectoria académica con base en sus intereses y objetivos profesionales.
El doctor Luis Gutiérrez explicó que cuando el aprendizaje se adapta al estudiante, aumenta su compromiso y mejora su desempeño.
Estos esquemas promueven habilidades clave como el pensamiento crítico, la adaptabilidad y la planeación, fundamentales para el mercado laboral actual.
En Durango, donde una parte importante de la población joven busca oportunidades fuera del estado o incluso en Estados Unidos, fortalecer la motivación educativa es clave para evitar el abandono escolar y mejorar las condiciones de desarrollo.
Expertos advierten que el futuro de la educación no está en seguir con modelos rígidos, sino en reconocer que cada estudiante aprende de forma distinta y necesita encontrar un propósito claro en su formación.
De lo contrario, la tendencia podría continuar, dejando a más jóvenes sin las herramientas necesarias para enfrentar los retos del entorno laboral y social.



