Publicado:

Inventario unificado y terminal conectada: tienda física y online

Un viernes por la tarde entra una clienta a tu tienda, ve la última mochila de piel colgada en el exhibidor y la paga en el mostrador. Veinte minutos después te llega la notificación de que alguien compró esa misma mochila en tu tienda en línea. Ahora tienes dos salidas incómodas: cancelarle al comprador digital o conseguir una pieza que no tienes. Cualquiera de las dos te cuesta dinero, tiempo y una explicación.

La venta doble de la última pieza casi nunca es mala suerte. Suele venir de fallas pequeñas en el registro de entradas y salidas. Van las seis más frecuentes en el comercio que vende en mostrador y en línea, de la más común a la más cara.

1. Llevar una cuenta distinta por cada canal

Es el punto de partida de casi todos los desfases. El mostrador anota en una libreta o en el punto de venta, el marketplace tiene su propio panel y las ventas por WhatsApp viven en la memoria de quien contestó el chat. Cada canal cree que hay diez piezas, y entre todos ya vendieron doce.

La solución pasa por tener un solo número de existencias por producto, que todos los canales consulten y modifiquen. Puede ser una hoja de cálculo compartida si vendes poco, o un sistema de inventario si ya manejas cientos de artículos. Para armarlo, esta guía para unificar el inventario de la tienda física y la online recorre las opciones según el tamaño del negocio.

2. Llamar al mismo producto de tres maneras

“Mochila café grande” en el mostrador, “Backpack piel chocolate” en la tienda en línea y “MOCH-03” en la remisión del proveedor. Para ti son lo mismo; para cualquier sistema son tres artículos distintos, y el inventario nunca va a cuadrar.

Asigna un SKU, un código interno único, a cada producto y a cada variante. La talla chica y la grande de una playera llevan códigos diferentes. Ese código se usa en todos los canales, aunque el nombre visible cambie para verse mejor en redes. Cuando das de alta mercancía nueva, el SKU se crea antes de publicarla, nunca después.

3. Descontar las ventas al cierre del día

Muchos negocios hacen el ajuste en la noche: revisan lo que salió de la tienda y lo restan del inventario en línea. Entre las once de la mañana y las nueve de la noche, tu tienda digital estuvo ofreciendo piezas que ya no existían.

El descuento tiene que ocurrir en el momento de la venta, en el canal que sea. Si tu herramienta todavía no lo permite, reduce el riesgo con un colchón y publica en línea una o dos piezas menos de las que tienes en los artículos que se agotan rápido.

4. Dejar las devoluciones fuera del sistema

Un cliente regresa una blusa comprada en línea y la deja en la tienda. Alguien la acomoda en el perchero y ahí termina la historia. El sistema sigue sin contarla, así que no se vuelve a publicar, o pasa lo contrario y se registra dos veces porque el reembolso se capturó por un lado y la pieza por otro.

Define un solo camino para cualquier devolución, venga del canal que venga. La pieza se revisa, se decide si vuelve a venta o se aparta como dañada, y solo entonces se reingresa con su SKU.

5. Cobrar en un aparato y descontar en otro

Este tropiezo aparece mucho en tiendas que ya tienen terminal de tarjeta. El cobro pasa por la terminal, la venta en efectivo se anota en el cuaderno y el inventario se ajusta después, si alguien se acuerda. Son tres registros que dependen de la memoria de quien atiende.

Lo deseable es que el cobro y el descuento de la pieza sucedan en la misma operación. En el caso de Mercado Pago, su documentación para desarrolladores en México describe una integración en la que la orden de pago se crea desde tu propio sistema y la cobra la Point Smart 2, con conciliación automática de las ventas. El efectivo se registra en ese mismo sistema, de modo que todo descuenta del mismo inventario. Esta guía explica cómo conectar la Point Smart 2 a tu sistema de inventario paso a paso.

6. No contar nunca la mercancía física

Es la falla más cara porque no se nota hasta que ya creció. El número del sistema se va separando de lo que hay en el anaquel por piezas dañadas que nadie dio de baja, errores de captura, mermas y faltantes sin explicación. Con un inventario equivocado compras lo que no necesitas, te quedas sin lo que sí se vende y sigues publicando productos fantasma.

No hace falta cerrar la tienda un día entero. Funcionan mejor los conteos cíclicos, que consisten en contar cada semana una parte del catálogo (una categoría o un pasillo) y corregir las diferencias en el momento. Súmale alertas de stock mínimo para cada producto, calculadas según cuánto vendes y cuánto tarda tu proveedor en surtir, y vas a enterarte de que algo se acaba antes de que el último cliente lo pida.

Tres pasos para empezar esta semana

  1. Elige los veinte productos que más vendes, asígnales un SKU y usa ese mismo código en el mostrador y en cada canal en línea.
  2. Haz un conteo físico de esos veinte artículos, corrige las existencias y deja anotado un stock mínimo para cada uno.
  3. Pregunta a tu proveedor de punto de venta o de terminal si el cobro en mostrador puede descontar las piezas del mismo inventario que alimenta tu tienda en línea, y qué necesitas para activarlo.

Artículos Relacionados

Artículos Recientes