Facturar ventas y entender el rendimiento real de tu ahorro

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Es el último viernes del mes. Vendes ropa de bebé por redes sociales y los domingos en un tianguis, y en la libreta tienes tres pendientes: dos clientas que te pidieron factura hace semanas, una caja de zapatos llena de tickets y una cuenta de ahorro que abriste porque anunciaba un porcentaje alto. Ninguna de las tres cosas urge un martes cualquiera. Todas pesan cuando llega la declaración o cuando quieres saber cuánto creció tu dinero, y se ordenan con un rato a la semana y una revisión al mes.

La factura de cada venta

Emitir comprobantes fiscales digitales por internet, los CFDI, por las actividades que realizas y los ingresos que recibes es una obligación que marca el artículo 29 del Código Fiscal de la Federación. Tiene además un lado práctico. Muchos clientes con negocio propio necesitan una factura a su nombre para deducir el gasto, y el comprobante de venta al público en general no les sirve para eso.

Cuando el cliente no pide factura, la venta tampoco se queda fuera del registro. El SAT prevé un CFDI global que junta las operaciones con el público en general de un periodo, emitido al RFC genérico XAXX010101000 con el nombre PUBLICO EN GENERAL. Si alguien regresa después a pedir su factura, la global se cancela con el motivo 04, se vuelve a emitir sin esa venta y se hace la factura nominativa.

El orden se agradece en la declaración. Si tributas en el Régimen Simplificado de Confianza, el portal prellena los ingresos del mes con los CFDI que emitiste por ingresos ya cobrados. Una venta sin factura o un comprobante con datos equivocados aparece justo ahí.

Qué datos pide y dónde se tropieza

Con la versión 4.0, el SAT pide a tu cliente cinco datos obligatorios: RFC, nombre completo, código postal de su domicilio fiscal, régimen fiscal en el que tributa y el uso que le dará a la factura. Todos están en su Constancia de Situación Fiscal. De tu lado van tu RFC, tu régimen, el código postal del lugar de expedición y la descripción de lo que vendiste. Si nunca has sacado una, esta guía para facturar electrónicamente tus ventas recorre el paso a paso con más detalle.

Los errores típicos se repiten. El nombre va en mayúsculas y tal como aparece en la constancia. El código postal es el del domicilio fiscal del cliente, aunque te compre desde otra ciudad. El uso del CFDI tiene que corresponder a su régimen. Otro tropiezo frecuente es marcar pago en una sola exhibición (PUE) cuando te van a pagar después o en partes, caso en que corresponde PPD y luego un complemento de pago por cada abono.

Si algo salió mal, la factura se cancela indicando uno de cuatro motivos. Para corregir monto, clave o descripción, el SAT indica emitir primero la factura que sustituye y luego cancelar la original con el motivo 01, relacionando el folio nuevo.

  • ¿Tomaste los datos del cliente de su Constancia de Situación Fiscal?
  • ¿El uso del CFDI corresponde a su régimen?
  • ¿Marcaste PUE o PPD según cómo te van a pagar?
  • ¿Las ventas sin factura quedaron en la global del periodo?

Cuánto rinde tu ahorro después de la inflación

La cifra grande del anuncio rara vez es la que conviene mirar. Una cuenta puede presumir su tasa de interés anual, que es el porcentaje simple que te pagan sobre el saldo, y aun así dejarte menos de lo que parece. Para eso existe la Ganancia Anual Total, un indicador estandarizado que, según Banco de México, los intermediarios están obligados a revelar.

La GAT nominal considera la tasa, el monto, la periodicidad con que se pagan los intereses y cualquier comisión de apertura o administración que estés obligado a pagar. No descuenta retenciones de impuestos como el ISR, y por eso los anuncios llevan la leyenda “Antes de impuestos”. La GAT real resta además la inflación esperada para los siguientes 12 meses, tomada de la mediana de la encuesta que Banxico levanta entre especialistas del sector privado. Puede salir negativa, y eso significa que tu dinero perdería poder adquisitivo. Si quieres repasar con calma qué es la GAT, ahí tienes una explicación más amplia.

Las reglas de Banxico facilitan la comparación. Cuando un banco anuncia la GAT, debe mostrar un solo valor nominal y uno real, sin máximos ni mínimos, junto con el monto mínimo para obtenerlos y la vigencia de la oferta. En su sitio, Banxico tiene además una calculadora de la GAT.

Al comparar dos opciones, pon una junto a la otra la GAT real con el mismo monto y el mismo plazo. Revisa también lo que ese número no cuenta: si hay que mantener un saldo mínimo, si el rendimiento cambia a partir de cierto monto o si el plazo te deja el dinero inmovilizado cuando podrías necesitarlo para surtir mercancía.

  • ¿Conoces la GAT nominal y la GAT real, además de la tasa?
  • ¿Hay comisiones por apertura o por manejo de cuenta?
  • ¿El monto mínimo y la vigencia de la oferta te aplican?
  • ¿La GAT real es positiva?

Una hora el último día hábil del mes

Abre tus facturas emitidas del mes y compáralas contra tu registro de cobros; si falta alguna, emítela. Saca la global del periodo con lo que vendiste sin factura. Revisa las facturas en PPD que siguen sin complemento de pago. Después busca la GAT real vigente de tu cuenta de ahorro y compárala con la que anotaste el mes anterior. Si bajó o quedó por debajo de cero, ya tienes con qué comparar otras opciones sin quedarte con la cifra más vistosa.

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