sábado, septiembre 19, 2020
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“Siete días de Grilla”

El contador de los muertos de la pandemia por el coronavirus, Hugo López Gatell, ha respondido con toda suerte de burlas y desprecios a la aportación de los seis exsecretarios de salud. No se esperan cosas buenas.

No obstante los pronósticos del rockero, de seis mil o a lo sumo ocho mil muertos, la cifra rebasó ayer los setenta mil y se dirige, aceleradamente, a los cien mil fallecimientos.

Y el muy ilustre responsable de la pandemia, Gatell, responde con idioteces, por decirlo de alguna forma, a la propuesta seria, profesional y respaldada por más de cien años de experiencia que suman los exfuncionarios.

Salomón Chertorivski, uno de los voceros del grupo de exfuncionarios, pide a Gatell que discutan la propuesta, que se enfrente a ellos para que sostenga todo lo que ha dicho, pero el señor sigue burlándose.

Gatell, de científico experto en pandemias ha quedado reducido a un figurín que todos los días nos presenta de una forma muy amable y fresca la cantidad de muertos, pero de esperar alguna buena propuesta para atacar el virus, ni pensarlo.

No es casualidad que los tres países cuyos presidentes trataron el inicio de la pandemia de manera irresponsable, Estados Unidos, México y Brasil, son los primeros lugares en muertos por el virus.

Es una infausta coincidencia en la que Donald Trump, Jair Bolsonaro y Andrés Manuel López Obrador respondieron a la amenaza con vaciladas y tonterías, por decir lo menos, al coincidir los tres que no hicieran caso a las voces alarmistas, que era una simple gripita que con unas pastillas sería superada.

AMLO hasta dijo que él estaba protegido con varias estampitas, entre ellas una de un trébol de cinco hojas y un escapulario y que no tenía ninguna necesidad de usar cubrebocas. Ahí está que de seis mil muertos que pronosticó el señor Gatell ya vamos en más de setenta mil y apuntamos con mucha rapidez hacia los cien mil muertos.

Los científicos, los que conocen del problema, le han pedido a AMLO que use el cubrebocas para que lo usen sus seguidores, y que si lo usa, de aquí a enero, pudiesen evitarse hasta 50 mil o más muertos, pero el señor sigue con su desdén y, los contagios, y las muertes, en su ritmo acelerado.

Los astros empiezan alinearse en torno al arquitecto Adrián Alanís Quiñones. Ayer fue nominado el profesor Óscar García Barrón como nuevo coordinador estatal de Movimiento Ciudadano.

Sí, alguien en redes sociales profirió hoy una serie de advertencias de que empieza una guerra por la dirección estatal de MC, de manera que el cambio en el control del partido no será tan terso como se creyó.

La nominación de García Barrón, sin embargo, es la que vale. Lo decidieron el senador Clemente Castañeda, coordinador nacional, y el presidente de la coordinación nacional, Dante Delgado Ranauro.

La próxima semana, como lo advertimos hace días, llegará un delegado especial del comité ejecutivo nacional que vendrá precisamente a darle posesión a García Barrón.

El senador José Ramón Enríquez, al cambiar de bancada hacia Morena, en automático renunció a Movimiento Ciudadano, dicen los dirigentes nacionales, de ahí la designación nacional y el relevo que, según los enterados, se ajusta a la legislación electoral correspondiente.

Por tanto, las designaciones que hizo aquí Enríquez también quedarán sin efecto una vez que asuma García Barrón la dirección estatal.

El hombre del momento en el ánimo de muchos duranguenses, especialmente entre los fieles de la balanza, sigue siendo Adrián Alanís Quiñones, quien por primera vez en cuatro años toma necesarias vacaciones.

No sabemos hacia dónde partió el exsecretario de Gobierno, pero hay quienes aseguran haberlo visto descender de un avión en alguna paradisíaca isla caribeña.

Aunque pensamos que también puede ser mala voluntad hacia el prospecto de prospectos, quien en días pasados nos había comentado que estaba saturado de la actividad de los últimos cuatro años y que quería un descanso en serio.

Descansar, pidió, no pidió tener la oportunidad para viajar hacia ninguna parte en especial, sino romper con la rutina de la atención diaria a las dificultades de la entidad que pesaron sobre sus hombros en los últimos cuatro años.

Y lo entendemos, nosotros también estamos saturados del encierro y la zozobra del coronavirus, pero… nosotros no pasamos de viajar a El Pueblito o si acaso más allá como la presa Guadalupe Victoria.

Sabemos cómo se las gasta el exfuncionario estatal y, aun “descansando”, ha de estar arrastrando el lápiz para ir definiendo lo que tiene que definir en los próximos tiempos.

Sabido es que tiene en su camino, de forma prioritaria, la disputa del cuarto distrito federal que abarca el sector más importante de la capital, importante porque es considerado por muchos como un reducto panista de todos los tiempos.

Obviamente, no será fácil ganarlo. Qué va. Por el contrario, será un hueso por demás complicado para asegurar el triunfo porque, además, visto el proyecto a corto y mediano plazo, Adrián será el enemigo a vencer.

Y, obvio, si ha de atravesársele alguien, tendrá su oportunidad en el cuarto distrito.

Adrián, según los observadores, pudiese ir como candidato del PAN, PRD, MC y muy posiblemente PRI y Verde. Alanís es priista con derechos a salvo, pero… parece que no termina de tener la autorización de la dirigencia encabezada por Luis Enrique Benítez y quienes mandan en el PRI.

No obstante que el PRI tendría en Adrián Alanís la más cercana posibilidad de pensar en recuperar algo de lo mucho que ha perdido. Si se suma al proyecto de Alanís estará subiéndose al carro del triunfo y, si lo rechaza, estará alejándose de la posibilidad de volver a ser gobierno en mucho tiempo. Esa es la disyuntiva que tiene Benítez al alcance de la mano y, justo, con un priista de toda la vida, que nunca ha sido monedita de oro de la actual dirigencia tricolor, por cierto.

Todos los caminos parecen conducir hacia la debacle de Donald Trump en sus propósitos reeleccionistas en los Estados Unidos, y por haber tomado con vaciladas y ocurrencias la amenaza del coronavirus.

El mandatario gringo, igual que AMLO y Bolsonaro, desdeñaron y menospreciaron los peligros de la pandemia y las consecuencias no se han hecho esperar. Estados Unidos, Brasil y México siguen siendo los países con más muertos en la emergencia.

Y, cosa lamentable, los tres países van hacia una gran catástrofe histórica por el número de muertos. Estados Unidos con más 200 mil, Brasil con cerca de los 200 mil y México con cerca de 100 mil.

Los muertos de los tres países, sin duda, tendrán que cargarse a la cuenta de los tres mandatarios que desde un principio enviaron señales equivocadas a sus seguidores y las consecuencias no se han hecho esperar, aunque los tres coincidan en su capricho de considerar a la pandemia como algo inexistente.

Trasciende hoy que en los Estados Unidos se están organizando los familiares de muchos de los fallecidos por coronavirus para demandar nada más y nada menos que a Donald Trump por la infausta ocurrencia con que atacó el virus.

Las demandas, que seguramente habrán de interponerse antes de la elección, para darle un mayor peso específico, serán la puntilla que mande al matadero al locuaz mandatario gringo.

Lo hacen responsable de la mayoría de esas muertes por no haber tomado con seriedad el peligro que se avecinaba y por no haber dispuesto a tiempo las medidas para contener la tragedia.

Los más de 200 mil muertos que ya tiene en su cuenta Trump serán el punto de quiebre para sus aspiraciones reeleccionistas, y aunque advierte que no reconocerá una derrota, distintos observadores creen que los números en su contra habrán de hacerlo entender.

Acá, que también tenemos elecciones el año venidero, seguramente se reflejarán en la debacle del partido de Andrés Manuel López Obrador, especialmente considerando que él y su tesonero Hugo López Gatell se han emperrado en que se haga su santa voluntad y no la que sugieren los expertos.

Perderá el Movimiento de Regeneración Nacional el control de la Cámara de Diputados que tiene ahora.

Los más de setenta mil muertos, o más de cien mil para la hora de las elecciones, también habrán de pasarle la factura correspondiente.

Los exsecretarios de salud en México propusieron un listado de 14 puntos para disminuir los efectos de la pandemia en 8 semanas, pero los responsables siguen pitorreándose de las propuestas.

La Secretaría de Salud está más enfocada en dar a conocer el número de muertos diarios que en buscar posibles vías de solución.

Hay muchos países en el mundo que atacaron el virus de forma exitosa, con unos cuantos muertos al final de la emergencia y desde hace mucho debió enviarse a especialistas a tratar de saber qué hicieron allá para contener el virus.

El gobierno, sin embargo, no parece interesado en detener la mortandad que está ya cerca de los cien mil fallecimientos, sino en contar de manera puntual las bajas diarias.

Tenemos una calamidad encima y el gobierno nada más dando palos de ciego. No atina a proponer absolutamente nada para bajar contagios y muertes.

Los exfuncionarios proponen incrementar en todo lo posible el número de pruebas para saber quién está enfermo y quién no, y de ahí disponer una atención inmediata para evitar que progrese el virus, pero el gobierno sigue atendiendo a los enfermos hasta que llegan muriéndose al hospital.

Está procediendo de manera equivocada y los efectos no se han hecho esperar, pero no bajarán nada más por las buenas intenciones, hay que hacer algo para bajar esos contagios y muertes, y no lo hacen.

Sí, por eso el gobierno deduce que todavía tiene camas y respiradores disponibles en los hospitales, pues a todo mundo mandan a su casa y sin el más mínimo seguimiento que exigiera a los enfermos aislarse y no salir a contaminar a nadie más. Eso no lo hacen.

Y, en contrasentido, cada vez son más las actividades que se reintegran a la “nueva normalidad” y, por ende, cada vez son mayores los riesgos de contagio. Mal por donde se le quiera ver el procedimiento oficial.

Anoche llovió de forma torrencial en distintas zonas de la entidad, como Rodeo y Santiago Bayacora. En Rodeo se llevó materialmente dos puentes y en Bayacora el puente más antiguo, que dejaron incomunicada a mucha gente.

Ante los daños en los puentes de Rodeo hubo de desviarse la circulación por el camino de Rodeo a Nazas para que los viajeros tomaran la carretera libre o de cuota a Torreón. En Bayacora, por suerte, hay otros puentes que no sufrieron afectación alguna y por eso la incomunicación no fue tan grave.

Los puentes de Rodeo venidos abajo, sin embargo, merecen un análisis puntual, que obliga incluso que las autoridades metan la lupa para saber qué sucedió, puesto que ambos puentes eran relativamente nuevos, de modo que cedieron ante las primeras aguas.

Una de dos, o las lluvias fueron no torrenciales, sino de tal volumen que superaron cualquier incidente ocurrido en el pasado, o de plano fueron construidos con las “patas” y con los materiales más chafas del mercado.

El tema queda en manos de nuestras autoridades y los obliga a cambiar de sistema a fin de que el gobierno se cerciore de la calidad de los puentes en su momento, no hasta días o semanas después cuando todos nos llevamos la sorpresa.

Es que los puentes que también se llevó la lluvia en Tamazula la semana pasada fueron puentes construidos por constructoras supervisadas por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, no fueron constructoras locales y, obviamente, no los supervisó nadie.

El tema es supervisarlos en el momento, que haya un residente de obra representante del gobierno y no que el gobierno les permita a las constructoras seguir haciendo sus porquerías de obras. ¡Así es..!

Con las presentes lluvias salen a relucir diversos problemas en la capital, uno de ellos las inundaciones y encharcamientos a causa de que las calles están llenas de basura.

Pese a que constantemente se llevan a cabo campañas de limpieza y se retiran grandes toneladas de desechos tanto de colonias como de fraccionamientos, esto con el objetivo de evitar que las alcantarillas se tapen, a los pocos días vuelven a notarse las vialidades sucias.

Ante esto es necesaria una mayor cultura entre la ciudadanía para evitar tirar basura en las calles, pues en pocos días se recolectan residuos como bolsas, botellas, llantas y hasta muebles.

Debido a este contexto de contaminación ya las autoridades contemplan establecer sanciones a través de los policías ambientales y lograr en medida de lo posible crear conciencia entre la gente.

Y es que las inundaciones que se registran en la ciudad en gran medida se deben a la basura que se acumula en las alcantarillas, misma que es tirada por la propia sociedad sin medir las consecuencias que esto representa, por lo que es indispensable generar conciencia, si bien la responsabilidad de las autoridades es mantener limpia la ciudad, también es responsabilidad de la ciudadanía no tirar residuos en la vía pública ya que para eso está el camión de la basura.

Ya que hablamos de lluvias otro tema que afecta y no precisamente por culpa de los ciudadanos, sino de las autoridades, es el problema de los baches.

Y es que con cualquier triste lloviznita de pocos minutos aparecen por todos lados enormes hoyancos que representan serios problemas para los automovilistas y ponen en duda la calidad con que se reparan o pavimentan las calles de la ciudad.

Reiteradamente se ha anunciado con bombo y platillo por parte de Obras Públicas Municipales los eficientes trabajos de reparación de los hoyancos, incluso hasta destacan las grandes cantidades de recursos y personal para atender el tema, estos anuncios e inversiones dejan mucho qué pensar y ponen en entredicho la calidad de los materiales, pues con cualquier charquito que se forma las calles lucen en pésimas condiciones, con mala imagen, totalmente y llanamente agujeradas.

Sin contar los riesgos que esto representa para los conductores, como daños en llantas, rines o suspensión de las unidades si para su mala suerte llegan a caer en unos de estos baches. Esto representa una afectación para la economía de las familias, que actualmente no luce de lo mejor, pues son gastos que se pudieran evitar si la dependencia responsable hiciera su trabajo adecuadamente.

Pese a que están obligados a responder o resarcir los daños echan mano de la burocracia y pedir testigos, reporte de vialidad, carta de no antecedentes, predial pagado y hasta cartilla de vacunación vigente con el fin de que los afectados se cansen y desistan de exigir el pago de las reparaciones.

Pero no hay que perder la fe, pues lo bueno que los baches ya están georreferenciados en una base de datos ultramoderna, según esto para tener exacta su ubicación, por lo que se supone no deben batallar para localizarlos y llevar a cabo por enésima vez su reparación.

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