Durango, Dgo.-
La historia de Kevin González, el joven duranguense de apenas 18 años que enfrenta un cáncer terminal con metástasis, dio este jueves un giro profundamente humano y desgarrador.
El juez de inmigración James Marner autorizó la deportación expedita y humanitaria de sus padres, Isidro González Ávila y Norma Anabel Ramírez Amaya, quienes permanecían detenidos en Arizona tras intentar ingresar de forma irregular a Estados Unidos para despedirse de su hijo.
Kevin había regresado recientemente de Chicago a Durango luego de recibir el devastador diagnóstico de cáncer de colon en etapa avanzada. Su única petición era volver a abrazar a sus padres antes de morir.
La pareja intentó primero obtener una Visa Humanitaria para entrar legalmente a la Unión Americana, pero les fue negada. Desesperados ante la situación y con la salud de Kevin deteriorándose rápidamente, decidieron intentar cruzar la frontera, siendo detenidos por la Patrulla Fronteriza y trasladados a la prisión de Florence, Arizona.
La mañana de este jueves se llevó a cabo la audiencia migratoria en la que, entre lágrimas, el señor Isidro explicó ante la Corte la gravedad del caso y el deseo de su hijo de despedirse de ellos.
Tras escuchar el testimonio, el juez James Marner ordenó su deportación humanitaria inmediata, permitiendo que ambos sean trasladados a Nogales, Sonora, para posteriormente viajar a Durango y reencontrarse con Kevin.
La historia ha provocado una fuerte reacción entre miles de personas que siguieron el caso desde que se dio a conocer la situación del joven duranguense, cuya batalla ya no es por salvar su vida, sino por tener una despedida junto a sus padres.



