- El precio de los inmuebles aumentó durante el primer semestre de 2026; a nivel nacional, el costo de la vivienda creció más de cuatro veces que los ingresos de las familias entre 2016 y 2025.
Durango, Dgo.– Comprar una casa propia representa un desafío cada vez mayor para las familias de Durango, en un mercado donde el precio de los inmuebles continúa al alza y la capacidad económica de los hogares no avanza al mismo ritmo.
Datos de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) indican que el precio de la vivienda en Durango aumentó 5.4 por ciento durante el primer semestre de 2026, por debajo del incremento nacional de 7.9 por ciento. Aunque el encarecimiento estatal fue más moderado, el aumento representa un obstáculo adicional para quienes buscan adquirir una propiedad con sus ingresos laborales.
El panorama local se inserta en una tendencia nacional documentada por BBVA Research en su informe Situación Inmobiliaria México, segundo semestre de 2026. Según el análisis, entre 2016 y 2025 el índice de precios de la vivienda aumentó 108.5 por ciento, mientras que los ingresos de los hogares crecieron apenas 25 por ciento. La diferencia entre ambos indicadores llegó a 83.6 puntos porcentuales en 2025.
El problema no se limita al precio de venta. La posibilidad de comprar una vivienda también depende de la estabilidad laboral, el nivel salarial, el ahorro para el enganche y las condiciones del financiamiento hipotecario.
En Durango, el valor mediano de las viviendas reportado con datos de la SHF se ubicó alrededor de 845 mil 983 pesos durante el segundo trimestre de 2026. La mediana significa que la mitad de las operaciones consideradas se situó por debajo de ese monto y la otra mitad por encima; no equivale al precio de todas las casas disponibles en el mercado.
Para los hogares que perciben ingresos limitados, reunir el enganche y cubrir una mensualidad hipotecaria puede resultar complicado, especialmente cuando también deben pagar alimentación, transporte, servicios y otros gastos cotidianos.
BBVA Research advierte que la reducción de las tasas de interés no ha sido suficiente para impulsar de manera significativa la adquisición de vivienda. La tasa hipotecaria pasó de 10.2 por ciento al cierre de 2025 a 10 por ciento durante el primer semestre de 2026.
Además, la originación de crédito hipotecario aumentó apenas 0.3 por ciento en número de créditos durante ese semestre, mientras que el monto total financiado disminuyó 0.1 por ciento en términos reales.
El análisis señala que ampliar el acceso a una casa no depende exclusivamente de ofrecer más financiamiento. También se necesitan empleos formales mejor remunerados y una mayor construcción de viviendas cuyos precios correspondan a la capacidad económica de la población.
Otro de los retos identificados por BBVA Research es que el aumento en el registro de nuevos proyectos no se traduce inmediatamente en casas disponibles para habitar.
Durante el primer semestre de 2026, las inscripciones de vivienda en el Registro Único de Vivienda crecieron cerca de 200 por ciento a nivel nacional. Sin embargo, alrededor de cuatro de cada diez viviendas registradas en producción tenían un avance de obra inferior a 20 por ciento.
Para Durango, el desafío consiste en que la oferta de vivienda responda a las necesidades de las familias locales, tanto en ubicación como en precio, y que existan alternativas accesibles para quienes buscan adquirir su primer patrimonio.
Aunque el aumento de 5.4 por ciento registrado en el estado fue inferior al promedio nacional, la tendencia confirma que el costo de la vivienda sigue creciendo. El reto será lograr que los ingresos, el financiamiento y la oferta habitacional permitan a más duranguenses convertir la compra de una casa en una posibilidad real.

