Durango, Dgo.-
Aunque el empleo en México muestra señales de crecimiento durante el primer trimestre de 2026, persisten retos importantes como la informalidad laboral y las condiciones precarias de trabajo, una realidad que también impacta a Durango.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en marzo de este año la población económicamente activa alcanzó los 61.6 millones de personas, lo que representa un incremento anual de más de medio millón de trabajadores en el país.
Sin embargo, el aumento en la ocupación no ha significado necesariamente mejores condiciones laborales. El informe señala que la tasa de informalidad laboral se ubicó en 54.8%, es decir, más de la mitad de los trabajadores carecen de seguridad social o laboran en condiciones vulnerables.
A nivel local, especialistas advierten que Durango no es ajeno a este panorama, ya que una gran parte de la población trabaja en el comercio, servicios o actividades independientes, sectores donde la informalidad suele ser elevada.
Además, la tasa de desocupación nacional se situó en 2.4%, ligeramente superior a la del año anterior, mientras que la subocupación —personas que requieren trabajar más horas— alcanzó el 6.7%.
El reporte también revela que un alto porcentaje de trabajadores percibe ingresos limitados. Cerca del 46.6% de la población ocupada gana hasta un salario mínimo, lo que refleja la persistencia de empleos de baja remuneración.
Por sectores, los servicios y el comercio concentran la mayor parte de los empleos, tendencia que también se observa en Durango, donde estas actividades representan una base importante de la economía local.
Otro indicador relevante es el aumento en la tasa de condiciones críticas de ocupación, que alcanzó el 39.6%, lo que significa que un número importante de trabajadores enfrenta jornadas extensas con bajos ingresos o condiciones laborales inadecuadas.
En Durango, la dinámica económica ha estado marcada por el crecimiento del sector servicios, la actividad comercial y la construcción, pero también por la necesidad de fortalecer empleos formales que brinden estabilidad y prestaciones.



