Ciudad de México, 12 de febrero de 2026.
El estado de Durango figura entre las entidades con mayor superficie recuperada tras la cancelación de concesiones mineras anunciada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, como parte de una estrategia nacional para ordenar el sector y proteger Áreas Naturales Protegidas (ANP).
En total, el Gobierno federal informó la recuperación de mil 126 concesiones mineras en el país, que abarcan 889 mil 512 hectáreas. De esa superficie, 129 mil 741.98 hectáreas corresponden a Durango, colocándolo como el segundo estado con mayor extensión recuperada, solo por debajo de Sonora.
Las cancelaciones se dieron principalmente por falta de pago de derechos mineros o por la omisión de informes estadísticos y de obras, es decir, concesiones que no registraban actividad productiva real o que tenían fines especulativos.
Protección ambiental y ordenamiento del sector
De acuerdo con lo informado, 713 de las concesiones recuperadas estaban ubicadas en 249 mil 108 hectáreas de Áreas Naturales Protegidas. Con esta medida, el Gobierno federal busca garantizar que no exista explotación minera en zonas ambientales sensibles.
“La reservas de minerales son de México y en todo caso su explotación le corresponde a México”, puntualizó la mandataria federal al subrayar que se trata de recursos estratégicos cuya rectoría corresponde al Estado.
Impacto en Durango
Durango es históricamente uno de los principales estados mineros del país. De acuerdo con datos oficiales del INEGI y la Secretaría de Economía, la minería representa uno de los pilares de la actividad industrial en la entidad, con fuerte presencia en municipios como San Dimas, Guanaceví, Tepehuanes, Indé y Ocampo.
La entidad destaca a nivel nacional en la producción de plata y oro, además de otros minerales como zinc y plomo. Tan solo en años recientes, Durango ha ocupado los primeros lugares en valor de producción minera en México, lo que convierte cualquier ajuste en concesiones en un tema relevante para la economía local.
No obstante, autoridades federales señalaron que la recuperación de estas hectáreas no implica frenar proyectos productivos en operación, sino retirar títulos que no estaban siendo explotados o que incumplían obligaciones legales.
Revisión y diálogo con el sector
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, indicó que uno de los objetivos es recuperar concesiones que no tenían exploración ni actividad comprobada. Además, se impulsa un esquema de devolución voluntaria mediante diálogo con empresas del sector.
Para Durango, la medida representa un reordenamiento del territorio concesionado y una revisión del uso real del suelo minero, en un estado donde la actividad extractiva convive con zonas forestales, comunidades rurales y áreas ecológicas de alto valor.
Con esta acción, el Gobierno federal busca reforzar la regulación del sector y garantizar que la explotación minera cumpla con criterios de legalidad, productividad y protección ambiental, en una entidad clave para la industria extractiva nacional.
