Durango, Dgo.
En hogares de distintos puntos del estado, la comida se ha convertido en un acto de resistencia diaria. Hay madres que estiran lo poco que tienen, padres que prefieren callar el hambre y adultos mayores que enfrentan noches largas sin una cena segura. Esta realidad alcanza a cientos de miles de duranguenses que viven sin acceso garantizado a alimentos.
Durante un encuentro informativo, integrantes del proyecto Amigos del Banco de Alimentos de Durango expusieron la magnitud del problema: más de 350 mil personas en la entidad enfrentan algún grado de carencia alimentaria. No se trata únicamente de falta de comida, explicaron, sino de la imposibilidad económica y social de acceder a ella de forma constante y digna.
El proyecto busca atender inicialmente a 50 mil personas cada mes, mediante la creación de un banco de alimentos que permita rescatar productos aptos para consumo, organizarlos y distribuirlos de manera eficiente entre comunidades vulnerables. Sin embargo, la iniciativa avanza lentamente debido a la falta de recursos financieros para construir y equipar las instalaciones necesarias.
Ante este escenario, los organizadores anunciaron una campaña de recaudación que se desarrollará durante el mes de marzo. La estrategia contempla jornadas de boteo en espacios públicos, centros educativos, universidades y empresas, con el objetivo de reunir fondos que permitan poner en marcha el proyecto.
Además, se lanzó una invitación a la ciudadanía para conformar una red de donantes recurrentes, con la meta de sumar al menos cinco mil personas que aporten desde 200 pesos mensuales, contribuyendo así a garantizar alimentos a quienes más lo necesitan.
El futuro Banco de Alimentos de Durango no solo pretende combatir el hambre, sino también disminuir el desperdicio de comida, creando una cadena solidaria que beneficie tanto a quienes donan como a quienes reciben.
Actualmente, Durango es la única entidad del país que no cuenta con un banco de alimentos, por lo que este esfuerzo representa un paso clave para integrarse a la Red BAMX, que agrupa a más de 60 bancos en México y trabaja contra la inseguridad alimentaria a nivel nacional.
Mientras tanto, el reto sigue siendo urgente: transformar la solidaridad en acciones concretas que permitan que ninguna familia tenga que enfrentar el hambre como parte de su rutina diaria.
