El panorama representa un desafío para el sector inmobiliario y de la construcción, debido a que un menor número de financiamientos puede limitar el acceso de las familias a una casa propia y afectar el ritmo de comercialización de los desarrollos habitacionales.
A este escenario se suma el costo de escrituración en el estado, que, según Chávez Molina, supera el 9% del valor total de una operación inmobiliaria, lo que representa un gasto adicional para quienes buscan comprar una vivienda.
El expresidente de CANADEVI señaló que Durango tiene uno de los costos de escrituración más elevados, con una carga que puede superar el 9% del precio de la operación.
Este desembolso se suma al enganche, las mensualidades del crédito y otros gastos asociados con la adquisición de un inmueble, por lo que puede convertirse en una barrera para las personas que buscan comprar su primera vivienda.
En un mercado donde las familias deben ajustar sus presupuestos para cubrir el precio de una casa, los gastos adicionales pueden influir en la decisión de concretar o posponer la compra.
La estimación de una reducción de hasta 15% al cierre del año apunta a un escenario complicado para la industria de la vivienda en Durango. De concretarse, implicaría una contracción mayor a la disminución del 7% reportada hasta el momento.
No obstante, para dimensionar el impacto será necesario conocer el número de créditos colocados, el periodo al que corresponde la caída y los segmentos de vivienda más afectados, ya que el comportamiento puede variar entre los financiamientos de organismos públicos y los otorgados por instituciones bancarias.
La evolución del mercado también dependerá de la capacidad de compra de las familias, el costo de los inmuebles y los gastos que deben cubrir al formalizar una operación.
La disminución en la colocación de créditos y el costo de escrituración plantean dos desafíos para el mercado habitacional duranguense: ampliar las posibilidades de financiamiento y revisar los gastos que deben afrontar los compradores.
Para quienes buscan adquirir una casa, el costo total no se limita al precio anunciado de la propiedad. Los trámites notariales, impuestos y derechos pueden elevar considerablemente el monto necesario para concretar la operación.
En este contexto, el cierre de 2026 será determinante para conocer si la caída en los financiamientos se mantiene o se profundiza, mientras el sector enfrenta el reto de conservar el ritmo de venta de viviendas y facilitar el acceso de más familias a un patrimonio propio.
