Durango, Dgo.– Recibir un diagnóstico de cáncer durante el embarazo no significa necesariamente que una mujer deba interrumpir la gestación. Los avances médicos permiten que, en determinados casos y bajo vigilancia especializada, las pacientes puedan recibir tratamiento oncológico mientras continúa el embarazo, una alternativa que pone de relieve la importancia de la detección oportuna y la atención multidisciplinaria.
El especialista en Ginecología Oncológica del Instituto Nacional de Cancerología (INCan), Salim Abraham Barquet Muñoz, explicó que las decisiones dependen del tipo de cáncer, la etapa de la enfermedad, el tiempo de embarazo y las opciones terapéuticas disponibles. Cada caso debe evaluarse individualmente para proteger, en la medida de lo posible, tanto la salud de la madre como la del bebé.
Este tema cobra relevancia en Durango, donde el cáncer cervicouterino continúa representando un problema de salud pública. Durante 2025, la entidad registró 87 nuevos casos de esta enfermedad y 73 defunciones, de acuerdo con información difundida en marzo de 2026 por autoridades estatales de salud y publicada por medios locales.
Aunque estas cifras no corresponden exclusivamente a mujeres embarazadas, reflejan la importancia de fortalecer la prevención, el diagnóstico temprano y el acceso a tratamientos especializados en el estado.
De acuerdo con el especialista del INCan, el tratamiento depende de las características de cada paciente. En algunos casos de cáncer cervicouterino, cuando las condiciones clínicas lo permiten, es posible utilizar determinados tratamientos durante el segundo o tercer trimestre y continuar la vigilancia del embarazo.
Sin embargo, no todas las terapias pueden administrarse durante la gestación. La quimioterapia generalmente se evita durante el primer trimestre, debido a los riesgos que puede representar para el desarrollo del embrión, mientras que la radioterapia está contraindicada durante el embarazo.
En situaciones seleccionadas también pueden considerarse procedimientos quirúrgicos para tratar tumores en etapas tempranas, siempre que la evaluación médica determine que son viables.
Por ello, los especialistas recomiendan que las pacientes no retrasen la atención ni tomen decisiones por cuenta propia. La valoración conjunta de oncología, ginecología y obstetricia resulta fundamental para determinar la estrategia más adecuada.
En la entidad existen servicios públicos destinados a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades oncológicas.
La Secretaría de Salud de Durango ofrece un programa gratuito de prevención y control del cáncer cervicouterino dirigido a mujeres y hombres trans de entre 25 y 64 años que hayan iniciado su vida sexual.
El servicio contempla pruebas de detección y orientación, mediante las unidades de salud correspondientes. Para la atención especializada, el estado cuenta con el Centro Estatal de Cancerología, ubicado en la capital, y con un bloque oncológico en el Hospital Nuevo de Gómez Palacio, de acuerdo con información de los Servicios de Salud de Durango.
La dependencia también dispone de un servicio de oncología que contempla atención desde el diagnóstico, tratamientos quirúrgicos, quimioterapia, radioterapia, braquiterapia, cuidados paliativos y seguimiento, conforme a la valoración médica y los criterios de atención aplicables.
El cáncer cervicouterino puede presentar síntomas como sangrado vaginal fuera del periodo menstrual, sangrado después de las relaciones sexuales o dolor pélvico persistente. No obstante, en etapas iniciales puede no provocar molestias, por lo que las pruebas de detección son importantes incluso cuando no existen síntomas.
En Durango, las personas interesadas pueden acudir a su centro de salud para solicitar información sobre las pruebas disponibles y los procedimientos de referencia a servicios especializados.
En el caso de una mujer embarazada con sospecha o diagnóstico de cáncer, la atención debe coordinarse entre los especialistas que llevan el embarazo y el equipo oncológico. El objetivo es evitar retrasos innecesarios y establecer un tratamiento individualizado, sin asumir que todos los casos requieren las mismas medidas.
Los avances médicos han ampliado las alternativas para algunas pacientes, pero la posibilidad de continuar el embarazo depende de la evaluación clínica. Por ello, la detección temprana y el acceso oportuno a servicios especializados siguen siendo fundamentales para las mujeres de Durango.

