Inicio > Columnas > 7 días de grilla > “Siete días de Grilla”

“Siete días de Grilla”

 

El regreso al color naranja del semáforo epidemiológico será la confirmación de que retrocedemos, antes que avanzar, por tanto, los contagios y muertes por covid alcanzan su punto más crítico.

Tiene nuestra entidad 9,557 casos confirmados, 6,493 recuperados, 6,556 negativos y 710 defunciones. Nada más ayer se conoció de 141 contagios y 4 fallecimientos.

El país se acerca peligrosamente al millón de casos positivos y suma más de 83 mil muertos, aunque el pronóstico advierte de la muerte de algunos 150 mil mexicanos para antes de que termine el próximo invierno.

Y sí, los posibles 150 mil muertos son un mundo de fallecimientos, cuando Gatell pronosticó 6 mil u 8 mil en un caso extremo, y 60 mil en una improbable catástrofe.

Esto es, los mexicanos todos estamos ante la pandemia más terrible a que se haya enfrentado la humanidad, y lo más sorprendente, que aun así hay quienes siguen creyendo que el covid 19 no existe y, en consecuencia, no se cuidan, no se protegen y no protegen a los demás.

 

 

Sobra explicar que la pandemia en México fue tratada de forma por demás irresponsable que ni al caso viene discutir. Se confinó a la gente cuando no había ningún riesgo, y se le autorizó a salir cuando los contagios abundaron.

Ha sido una equivocación tras otra que ya se acerca a los 100 mil muertos y que puede llegar hacia mediados del año próximo a los 250 mil, según estimaciones de los expertos, pues vienen los males de la temporada, como ya están presentes en Europa y otras partes del mundo que han reactivado la emergencia a pesar de los preparativos de las autoridades sanitarias.

Durango no está ni siquiera cerca de terminar con la primera oleada de contagios y muertes. No ha superado la primera etapa y ya hay quienes hablan de una segunda, de modo que las consecuencias, por esa incertidumbre, pueden ser todavía mucho más catastróficas.

La oleada de contagios, concretamente en nuestro estado, ha alcanzado ya prácticamente a todas las familias. Los enfermos, muchos leves, otros no tanto y algunos graves, están en todas las familias, incluyendo las nuestras.

Nadie se salva, aun extremando los cuidados, muchos de esos contagiados no atinan a aclarar dónde se contaminaron.

Llegó el momento en que tengamos que usar el cubrebocas y mascarilla prácticamente las 24 horas del día y en cualquier lugar, dado que muchos de los contagios fueron llevados a su propia casa por algún visitante.

 

 

Inconcebible que a pesar de los estragos que está causando el coronavirus entre los seres humanos, hay muchos que siguen creyendo lo que dijo el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, que el covid es para los pobres.

No entienden y no quieren entender de que se trata de algo más serio y real como si lo viéramos, que lo tenemos ya muy cerca de nosotros, que está, como decíamos líneas atrás, ya presente en la mayoría de las familias.

Que los contaminados están en nuestro entorno, a veces un poco retirados, pero a veces un mucho cerca, como son los hijos, los primos, los tíos, etc., etc… Es algo que merece no solo temores, sino respeto para impedir que nos alcance.

Ayer, la doctora Claudia Meixueiro Naval, jefa de patología del Centro Médico Naval, habló sobre los enfermos por covid y sus efectos catastróficos por los que alguien que es internado no vuelve a saber nada de sus familiares, ni viceversa. Y si muere, el alejamiento entre ambas partes alcanza relevancias inconcebibles.

El contagio de dos compañeras la llevó al área de entrega de cadáveres en abril, donde presenció el dolor y la despedida del único deudo que podía acceder a la morgue. Algunos fotografiaban al fallecido para compartir la imagen con la familia, ya que desde que ingresan al hospital no saben si los volverán a ver.

“Me impactó sobremanera porque me di cuenta de la incertidumbre que viven las personas que no vuelven a tener comunicación. Unos se recuperan y hasta entonces vuelven a ver a su familia, pero otros mueren y ya ni sus familiares pudieron verlos. Y no es todo, muchos, por disposición oficial y para evitar más contagios, tienen que identificar a su familiar por una mirilla que le dejan a la bolsa de cadáveres. Algo horrible…”.

Y todo, en muchos de los casos, por no usar cubrebocas, careta y guantes y no lavarse las manos constantemente ni usar gel antibacterial para su propia protección.

 

 

 

 

 

Mientras tanto, la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer asegura que hasta el momento han muerto 1,602 pequeños agobiados por la maldita enfermedad.

Y con la desaparición de los fideicomisos, y muy posiblemente también del fondo para gastos catastróficos, la cifra crecerá sin ningún freno, pues no hay medicamentos oncológicos en el país y parece que no habrá por mucho tiempo.

 

 

Porfirio Muñoz Ledo, uno de los aspirantes a la presidencia del CEN de Morena, asegura que a pesar de la intervención del INE sus adversarios hicieron un verdadero atascadero para quitarle la victoria.

Tengo informes puntuales que hablan de que por momentos llevé una delantera 2 por 1, pero al final del conteo me salen con que hay un empate con Mario Delgado.

Se trata de un asalto a mano armada, un robo vil y descarado que tengo que defender donde sea necesario. Pediré a Delgado que renuncie a ese empate, puesto que nunca lo obtuvo, y si no acepta me voy a pelearla a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, advirtió Porfirio.

Este mediodía las cosas se mantenían igual de tirantes entre los principales aspirantes a la conducción morenista, pero…con un ingrediente nuevo, un grupo de diputados de Morena se unió para pedirle a su líder Mario Delgado que acepte la victoria de Muñoz Ledo, porque todo hace pensar que así fue.

Expresaron su desconfianza en el proceso y cuestionaron que el INE esté intentando dar más tiempo a Delgado para que pueda ganarle a Muñoz Ledo.

“Llamamos a Mario Delgado a aceptar la voluntad de la militancia y honrar su palabra de reconocer cualquier resultado. Es por Morena, por la Cuarta Transformación y por México…”, dijeron los legisladores seguidores de Delgado.

Los números finales anunciados por el INE precisan un 25.34 por ciento para Porfirio Muñoz Ledo, por un 25.29 por ciento de Mario Delgado.

O sea que, la creencia aquella de que en democracia se gana o se pierde por un voto, no es aceptada por Delgado, quien se está quedando hasta sin el apoyo de sus compañeros en la cámara.

La militancia ya dio su opinión, debe respetarse y no moverse más, porque una tercera encuesta sería más desgastante para los morenistas, algo que no debe ocurrir. Todo es cuestión de respetar los resultados, dijo Porfirio.

La sorpresa de la encuesta final es que Porfirio, sin haber gastado ni la mínima parte de la millonada que gastó Delgado, obtuvo más apoyos que Mario, la mejor señal de que en política no nada más es cuestión de gastar, sino de gastar bien.

 

 

Están finalmente desaparecidos los fideicomisos en México, pues eran enormes “hoyos negros” en los recursos del país por los que muchos se hicieron multimillonarios de la noche a la mañana.

No obstante las protestas y negativas de los gobernadores para que no desaparecieran, finalmente los diputados se saltaron las súplicas de los mandatarios estatales y de un plumazo los borraron.

Arturo Herrera, el secretario de Hacienda, asegura que en la desaparición de los fideicomisos se taparán grandes agujeros por los que los recursos se escurrían e iban a parar a cuentas bancarias personales.

Si la realidad es como lo platican es lo mejor que pudo hacer el gobierno para tapar esos grandes hoyos de la corrupción. El problema va a estar en que los recursos de los fideicomisos lleguen a su destino sin intermediarios. No tiene el gobierno la infraestructura para conseguirlo con la honestidad ofrecida por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El titular de Hacienda dijo antier que no debe preocupar la desaparición de los fideicomisos, puesto que ahora los recursos fluirán con mayor rapidez y sin tanta traba. Ojalá sea cierto y que por fin venga la justicia para tanto mexicano en el abandono.

Los gobernadores, José Aispuro entre ellos, han dicho más de una vez que no es problema que desaparezcan los fideicomisos, el problema es que los recursos ya no fluyan y, si antes no llegaban, ahora menos sin los operarios que siempre tuvieron los programas.

No importa quién los administre o quién los aterrice, pero que se haga, insiste Aispuro, puesto que la gente no puede quedarse en la indefinición de las trabas administrativas.

 

 

El racismo, la brutalidad policíaca y los más de 200 mil muertos por covid 19 en los Estados Unidos serán el peor lastre con que llegará Donald Trump a las urnas. Estamos a 23 días de la elección y no encuentra cómo acortar distancia ante Joe Biden.

El proceso, ahora marcado por el coronavirus supuestamente contraído por Trump, es encabezado por el demócrata con semejantes números que, para muchos, todo está dicho, está cantado el triunfo de Biden.

(La supuesta cura de Trump ya debieron compartirla con los millones de enfermos en los Estados Unidos y en el mundo, ¿no?).

Los números de la contienda anunciados a mitad de semana por Fox News-Poll favorecen a Biden a razón de 53%, por un 43% de Trump, y que en el supuesto es una diferencia definitiva que Donald no podrá alcanzar bajo ninguna circunstancia.

Trump confía en que los latinos y los católicos de los Estados Unidos le den la ventaja definitiva el día 3 de noviembre, pero el Centro de Investigaciones Pew asegura que Biden tiene el apoyo del 63% de los latinos, por un 29% que respalda a Trump. Las cifras son engañosas, punto a favor de Donald, pues hace cuatro años Hillary Clinton tuvo el 67% del voto de los latinos, y al final terminó perdiendo.

Quienes entienden del sistema político norteamericano advierten de la ventaja de Joe Biden, puede ser definitiva, pero reconocen que en Florida y Arizona Trump tiene alguna posibilidad, muy leve, pero posibilidad al fin.

Incluso, ayer Trump se dijo optimista sobre los respaldos recibidos en las últimas horas que pueden cambiar las perspectivas del voto, cosa que para no pocos es imposible.

Lo bueno que este teleculebrón está llegando a su fin, que quedan unos cuantos días de jaloneos entre los norteamericanos que ojalá termine como gente civilizada a pesar de Donald Trump.

 

 

 

Las consecuencias impredecibles del rebrote de coronavirus en Europa, y más concretamente en España, Italia y Alemania, advierten de lo que es muy probable tengamos en México antes de lo previsto.

Los gobiernos de los tres países están todos hechos bolas sin atinar a las medidas más efectivas para contener la segunda oleada de contagios. Y claro, las muertes no se han hecho esperar.

El coronavirus en el mundo, para decirlo rápido, no ha pasado. Las consecuencias son desastrosas por todos lados, y nosotros no podemos relajarnos, no debemos relajarnos como hemos hecho en los últimos días, porque luego las secuelas serán mucho más lamentables, y en eso debemos tener conciencia y reaccionar de la mejor manera posible.

 

 

Ahora, los hospitales enfrentan otro gravísimo problema derivado del coronavirus, no tienen el personal suficiente para atender las demandas de los contagiados. Unos han muerto, otros fueron enviados a su casa por ser factores de riesgo, por la edad y la comorbilidad.

No lo tomen tan a pecho, pero diríamos que hay varios hospitales del Sector Salud que ya no atienden a nadie si no lleva covid-19. No tienen forma de mantener los distintos servicios precisamente por la falta de personal especializado.

Ojalá que esa gran verdad la consideraran todos los que se deciden a salir a la calle, con o sin protección, pues muchos van sin el más mínimo temor al contagio, especialmente los jóvenes que, visto queda, son los menos afectados en esta pandemia. El problema es que contagiados llevan el virus a la casa donde lo adquieren chicos y grandes y, los más dañados, los grandes, pocas veces logran salir adelante.

Ojalá lo consideren precisamente los muchachos que van por la calle sin temor al virus, y quizá lo adquieran, pero su juventud y su sistema inmunológico les permite superar el problema en el corto plazo, lo que no pasa con los mayores que luego son los primeros que pagan con su vida.

 

 

 

El director de Seguridad Pública en el Municipio, Antonio Bracho Marrufo, se dijo estar dispuesto a acudir al Congreso local a informar de los trabajos que se realizan y explicarles lo importante que es el Fortaseg, debido a la desaparición de este programa tan importante para la corporación en materia de seguridad.

Y aunque este programa era de mucha ayuda pues aplicaba 26 millones de pesos por parte de la Federación para aplicar exámenes de control y confianza, homologación salarial, becas a cadetes, capacitaciones, comprar uniformes, chamarras, así como armamento y municiones, tal parece que todo lo bueno queda en segundo plano o las cosas no se están haciendo como marca el objetivo trazado.

Pese a estar dispuesto a acercarse al Congreso e informar de la labor diaria, lo que se le olvida un poco al director es que a como están las cosas últimamente a los diputados tal vez les importe poco la forma en que trabaja o su modo de mandar, sino lo que hacen los agentes en horas de labores, basta recordar la golpiza que dieron 8 agentes a un comerciante en la Plaza de Armas, y semanas atrás a otro joven detenido que derivó en su fallecimiento.

Por lo que más que ir a informar y pedir recursos, debería decir qué paso con estos y más casos similares de abusos de los agentes, pues solo ha salido a declarar que se tomarán cartas en el asunto y pondrá mano firme para salir del problema pero después ya no se sabe nada…

 

 

 

El otro día se armó la rebambaramba por la revisión que llegó sorpresivamente a una liga deportiva. El regenteador del gran negocio se sorprendió y hasta se dijo pisoteado en sus derechos humanos.

El cuento viene a colación en virtud de que, eso de las ligas, es el gran negocio de la historia para varios escurridizos y resbaladizos que de algo se han valido para sostenerse en el regenteo o gerenteo de dichas ligas.

Hay quienes tienen toda su vida dirigiendo ligas, algunos a pesar de ser profesionistas nunca necesitaron dedicarse a lo suyo, la mejor seña de que se trata de buenos negocios a los que el gobierno debe meterle mano, porque el que las ligas vayan a la deriva no precisamente desemboca en buenas competencias y buenos jugadores.

Son transas aquí, transas allá, con inscripciones, con credenciales, con arbitrajes, etc., etc., que deben ser pasadas por la báscula y a la mayor brevedad para limpiar las porquerizas que pululan sobre ejemplares organizaciones futboleras. ¡Primera llamada..!