Durango, Dgo.
La entidad duranguense se posiciona como una de las regiones del país con elevadas tasas de depresión, situándose por encima de la media nacional y muy cerca de estados como Nayarit, Chihuahua y la Ciudad de México, de acuerdo con diferentes mediciones especializadas.
Según estadísticas recientes sobre los trastornos mentales en México, Durango registra una de las tasas más altas de depresión, con más de 263 casos por cada 100 mil habitantes, superando ampliamente la media nacional y colocándose entre las primeras posiciones del país en este rubro.
Especialistas y organismos de salud mental han alertado que este fenómeno no es exclusivo de Durango, sino parte de un aumento generalizado de problemas emocionales y psicológicos en México tras la pandemia global, donde la depresión y la ansiedad figuran como las condiciones más frecuentes atendidas en consulta.
Durango: cifras y contexto local
En Durango, estimaciones del sector salud apuntan a que cerca del 30 % de la población padece algún grado de depresión, lo que representa alrededor de 600 mil personas, según datos compartidos por el Instituto de Salud Mental del Estado de Durango.
Además, estudios recientes señalan que en la capital duranguense casi uno de cada cinco adultos sufre síntomas de depresión, una cifra que ha crecido en los últimos años y sitúa a la ciudad entre las que más registran estos padecimientos en el norte del país.
La prevalencia de trastornos de este tipo ha impactado diversos sectores sociales y económicos; autoridades y grupos civiles han destacado la necesidad de fortalecer los servicios de atención psicológica y psiquiátrica, así como de impulsar programas de prevención y apoyo comunitario.
Comparativo nacional: qué significa esta posición
Aunque cada medición puede variar según la fuente y el periodo analizado, entidades como Nayarit y la Ciudad de México también aparecen con cifras altas en el registro de depresión, lo que indica que la problemática no se limita a una sola región, sino que es un desafío compartido a nivel nacional.
Expertos señalan que este incremento puede estar relacionado con factores sociales, económicos y de salud pública, reforzados por la falta de diagnóstico oportuno y por un sistema de atención que aún enfrenta carencias en cobertura y recursos especializados.
Ante este panorama, organizaciones médicas y autoridades sanitarias han reiterado la importancia de destinar más recursos y estrategias concretas para atender la salud mental de la población, a fin de reducir el impacto de la depresión y otros trastornos asociados en la calidad de vida de los duranguenses y del resto de los mexicanos.
