Ciudad de México, 3 de febrero de 2026.
El Gobierno federal presentó el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, estrategia con la que se prevé una inversión pública y mixta por 5.6 billones de pesos en los próximos cuatro años, enfocada en sectores estratégicos para detonar crecimiento económico con enfoque social.
Durante la conferencia matutina “Las Mañaneras del Pueblo”, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo detalló que en 2026 se destinará un 2 por ciento adicional del Producto Interno Bruto (PIB) —equivalente a 722 mil millones de pesos— a proyectos de infraestructura, monto que se suma a los más de 900 mil millones de pesos ya previstos en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF).
La mandataria explicó que este esquema fortalece el Plan México y prioriza obras en ocho áreas clave: energía, trenes, carreteras, puertos, salud, agua, educación y aeropuertos. Según Sheinbaum, el objetivo es consolidar un modelo de desarrollo con justicia social, soberanía y sustentabilidad ambiental.
“Este año vamos a incrementar la inversión pública en infraestructura en 722 mil millones de pesos adicionales. Eso significa dos puntos del PIB destinados a carreteras, agua y energía. Y hacia 2030 alcanzaremos una inversión total de 5.6 billones de pesos, combinando recursos públicos con esquemas mixtos”, sostuvo la presidenta.
A diferencia de los esquemas de asociación público-privada aplicados en administraciones anteriores, la jefa del Ejecutivo subrayó que el nuevo modelo no cede concesiones estratégicas ni compromete al Estado con endeudamientos onerosos. “Se trata de crecimiento con bienestar, con equidad y con protección al medio ambiente”, enfatizó.
Ejes de implementación del plan
El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Édgar Amador Zamora, informó que el plan se construyó tras el análisis técnico y financiero de más de 1,500 proyectos de infraestructura y se sustentará en cuatro pilares:
- Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión, encabezado por la presidenta, encargado de priorizar y dar seguimiento a las obras.
- Nuevos vehículos de inversión, diseñados para garantizar eficiencia y transparencia en el uso de recursos.
- Actualización del marco normativo, que permitirá contratos mixtos y mayor certeza jurídica.
- Base de Datos Nacional de Infraestructura, que servirá como insumo para planeación e inversión futura.
Según Hacienda, esta estrategia permitirá impulsar el empleo, fortalecer el desarrollo regional y recuperar la soberanía económica en sectores clave.
Participación de Banobras
El director general de Banobras, Jorge Mendoza Sánchez, explicó que los esquemas de inversión mixta permiten acelerar proyectos sin comprometer las finanzas públicas, ya que el Estado conserva la rectoría mientras el capital privado aporta dinamismo y capacidad de ejecución.
Como ejemplos recientes de este modelo mencionó la adquisición de plantas de Iberdrola, la construcción del Aeropuerto de Tepic y la carretera Las Varas–Compostela.
Beneficios esperados
La subsecretaria de Hacienda, María del Carmen Bonilla Rodríguez, destacó que el plan busca:
- Establecer una ruta de crecimiento incluyente y sostenible.
- Mantener finanzas públicas sanas con planeación de largo plazo.
- Impulsar el desarrollo regional con mayor conectividad.
- Acelerar proyectos estratégicos del Plan México.
- Garantizar transparencia mediante datos técnicos y seguimiento puntual.
El gobierno federal sostuvo que esta estrategia marcará un parteaguas en la política de infraestructura y sentará bases para un desarrollo económico con bienestar social.
