Con la llegada de la Cuaresma no solo inicia un periodo religioso de reflexión para millones de personas; también resurgen relatos que forman parte del folclor popular y que, lejos de desaparecer, siguen transmitiéndose de generación en generación.
En muchas comunidades de México, especialmente en pueblos y ciudades con tradición religiosa, estas semanas son consideradas un tiempo en el que lo espiritual se mezcla con lo inexplicable. Historias sobre tesoros enterrados, luces misteriosas, apariciones y rituales se repiten cada año como si el calendario activara la memoria colectiva.
🔥 Las flamas que señalan riquezas ocultas
Una de las creencias más extendidas afirma que durante las noches de Jueves o Viernes Santo pueden observarse pequeñas flamas o luces azuladas sobre el suelo. Según la tradición, estas señales indican el lugar donde hay monedas de oro o pertenencias ocultas desde tiempos antiguos.
Los relatos cuentan que este fenómeno solo puede verse en estos días porque “las ánimas permiten” que los tesoros se revelen, mientras que el resto del año permanecen resguardados por fuerzas invisibles.
Aunque no existe evidencia científica que respalde estas historias —que algunos asocian con fenómenos naturales como gases en descomposición—, la narrativa sigue viva en la cultura popular.
👻 Días en los que lo inexplicable parece más cercano
Otro conjunto de relatos asegura que durante la Semana Santa se intensifican las experiencias paranormales. En muchas familias se advierte evitar salir tarde o recorrer lugares solitarios, pues se dice que en estos días es más común ver sombras, escuchar pasos o sentir presencias.
Estas historias, más que generar miedo, suelen interpretarse como una forma simbólica de recordar el carácter solemne de la celebración religiosa.
🪙 Tesoros que solo “se dejan encontrar” en estas fechas
La tradición oral también sostiene que los tesoros enterrados únicamente pueden hallarse durante este periodo porque requieren ciertos rituales: rezar, guardar silencio o excavar justo cuando aparece la señal luminosa.
Si no se cumplen estas condiciones, el relato popular advierte que el tesoro desaparece o nunca vuelve a mostrarse, reforzando el aura de misterio que rodea estas historias.
🌙 Supersticiones que aún sobreviven
Además de las leyendas, hay costumbres que todavía se escuchan en muchos hogares:
evitar nadar en ríos o presas en Viernes Santo, no clavar ni hacer trabajos pesados, encender veladoras para protección, mantener un ambiente de respeto y silencio.
Estas prácticas, aunque hoy son menos comunes, siguen presentes como parte de la identidad cultural de distintas regiones.
Tradición, identidad y memoria colectiva
Especialistas en cultura popular coinciden en que estas narraciones no necesariamente buscan describir hechos reales, sino preservar valores, advertencias y formas de entender la espiritualidad desde lo cotidiano.
Así, cada Cuaresma no solo se conmemora un periodo religioso, sino también un conjunto de relatos que mantienen vivo el vínculo entre la fe, el misterio y la tradición oral.
