Durango, Dgo.— El regreso de algunas familias provenientes de Sinaloa que durante los últimos meses habían establecido su residencia en Durango ya comienza a generar efectos en la actividad comercial de la capital, principalmente por el cierre de establecimientos y el aumento de inmuebles desocupados.
El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Durango, Francisco Esparza, señaló que el movimiento de población tuvo inicialmente un impacto en el mercado inmobiliario, al provocar un incremento en los costos de renta y en el valor de las viviendas.
Sin embargo, ante la salida de parte de estas familias, el comportamiento del mercado comenzó a modificarse y actualmente pueden observarse casas y establecimientos comerciales que han quedado sin ocupar.
El representante empresarial explicó que la situación se hace más evidente en sectores como el Centro de la ciudad y algunos puntos cercanos al acceso por la carretera a Mezquital, donde algunos de los nuevos residentes incluso habían emprendido actividades comerciales que ahora están dejando de operar.
Esparza advirtió que la reducción de habitantes en determinadas zonas podría repercutir directamente en los ingresos de los negocios establecidos, con una posible disminución de entre 20 y 30 por ciento en las ventas, aunque aclaró que todavía será necesario esperar para determinar el impacto económico definitivo.
El dirigente de Coparmex señaló que el fenómeno también ha producido un cambio favorable en la percepción de seguridad entre algunos sectores de la población.
Indicó que actualmente se aprecia una menor concentración de vehículos y personas que anteriormente generaban inquietud en diferentes puntos de la ciudad.
A su consideración, la presencia y los operativos implementados por corporaciones federales podrían estar relacionados con esta modificación en el entorno, por lo que consideró necesario mantener durante más tiempo la vigilancia de las instituciones de seguridad.
El empresario destacó que prolongar la presencia de las fuerzas federales contribuiría a fortalecer la confianza de la ciudadanía y mantener las condiciones de seguridad alcanzadas en la capital duranguense.

