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“Siete días de Grilla”

Nada ni nadie puede asegurar que ha pasado la pandemia. Los riesgo  de contagio están latentes en todas partes y a todas horas.  Por eso, mientras no haya una señal clara de que el peligro ha pasado, seguimos aislados.

Las protestas de la gente, como la de ayer ante Palacio Nacional, para muchos es la señal más clara de que es hora de reactivarnos y olvidarnos del llamado de la Organización Mundial de la Salud.

Mientras en buena parte del mundo los países no hayan qué hacer ante la muerte de tanta gente y sobre todo, por la continuación inclemente de los contagios en la población. Vamos, lo hemos dicho mucho, ni Estados Unidos, que es el más poderoso sobre la tierra, le halla la cuadratura al círculo.

Y China, creador o dónde se inició la pandemia, está hartamente preocupado por el rebrote que se ha dado en distintas zonas de aquella asiática nación.

Yo, como el chinito, mientras no haya una señal clara sobre los peligros, prefiero seguir encerrado.

Los burócratas de los tres niveles de gobierno qué pierden si siguen en casa, además de que hasta ahí les está llegando su sueldo, de qué preocuparse.

Preocupados y fregados, eso sí los pequeños y medianos empresarios, los comerciantes y muchos otros prestadores de servicio particulares, que no tienen de dónde echar mano para sacar el gasto.

Ellos, más los músicos y los promotores turísticos como los que aparecieron ayer en el Zócalo de la Ciudad de México.  Ellos tienen que salir o resignarse a morir de hambre.

Ahora, nunca nadie le ha prohibido a nadie que salga. Hay permisos para salir y puede hacerlo quien guste, pero…por Dios, hacerlo con protección y cuidandonos siempre de no acercarnos mucho a la demás gente. No sabemos quién está contagiado y pueda infectarnos.

Los riesgos ahí están, los valientes también,que van y vienen, se reunen, charlan, etc., etc. en franco reto al destino que, para muchos miles de seres humanos les ha costado la vida.

La pandemia, por donde se le quiera ver, ha costado la vida a miles de personas en el mundo, y como insistimos con los Estados Unidos, es que se supone que un pueblo tan avanzado de menos debió tener alguna previsión para lo que apareciera.

Y no solo Estados Unidos, sino Italia, España, China y el resto del mundo ha sido alcanzados por la enfermedad y los ha rebasado, lo que indica con claridad que no es un juego, que no debe verse como un juego.   Es un riesgo de vida o muerte que, en mi caso, prefiero aguantarlo en casa.  Le tengo pavor a los efectos de que hablan varias personas infectadas.

Sí, he tenido que salir por comida y una que otra cerveza para el primo, pero es cuando uno se encuentra que a la gente le vale.  Aquello de la Sana Distancia no cascó.  Nadie la respeta, excepto en algunas tiendas y bancos, donde está perfectamente señalado en el piso a qué distancia debemos estar de la otra persona.

El mundo, en síntesis, está cambiando y, queramos que no, nos dejará una experiencia única que, históricamente vivieron nuestros abuelos, pero no nuestros padres, y nos ha tocado a nosotros. Somos afortunados, claro, porque la hemos librado, pero el rieso sigue latente, ahí anda.

Ahora lo que menos importa es saber de dónde salió o quién creó el coronavirus, pero…ayer Estados Unidos aseguró que el virus fue creado por accidente por un científico chino.

Un hombre de ciencia trabajaba en el laboratorio para encontrar algunas salidas a distinto virus similar al Covid-19, cuando de pronto se encontró con la creación que ha puesto o que tiene aun en jaque a los seres humanos.

El gobierno del vecino país del norte asegura que el científico  Shi Zhengli es el posible creador del coronavirus, y en la apariencia lo creó de forma accidental, sin proponérselo pues, aunque el daño causado al mundo es el mismo.

No están ustedes para saberlo, ni nosotros para contarlo pero, desde luego que en un momento dado, sobre todo hasta que termine la pandemia, los afectados, personas y países, estarán en posibilidad de proceder contra China y su descuidado científico.

No quisieramos verlo, pero ni todo el poderío chino será suficiente para pagar las calamidades que va causando su creación por el mundo y que, aunque muchos piensan que es un cuento chino, la verdad es que nosotros seguimos enclaustrados.

Sobre el responsable principal del coronavirus en México, el epidemiólogo Hugo López Gatell, ya se ha dicho todo, pero las cosas lo están rebasando y, salvo lo que diga el señor presidente, es hora e hacerlo a un lado.

Hugo había tomado aires de artista-científico que atendió el coronavirus de acuerdo a como se le hincharon, toda vez que fue el quien aconsejó al presidente Andrés Manuel López Obrador que no hiciera caso a los rumores, que él le diría qué hacer.

Sacó de ahí el presidente López Obrador su llamado a seguir yendo al restaurant y a la fonda a seguir consumiendo los productos que ahí se venden, que no hicieran caso a las voces alarmistas de los fifis.

Luego, al día siguiente sacó una estampita con un trebol de seis hojas y un escapulario, sobre los que dijo que son quienes le protegen y le evitarán contraer el coronavirus.

Ocurrencias presidenciales gracias a la orientación de un rockero como López Gatell que pronto dieron la vuelta al mundo y expusieron a AMLO como un gran ignorante al frente de la Presidencia de México.

Toda vez que, con estampitas y sin ellas, hasta el momento han muerto 546 personas en toda la República y han resultado contagiados unos  6,875 personas, pero estamos muy lejos de controlar la situación como para pensar que ya salimos del mal momento.

Los contagios, creen algunos, serían incalculables de no haberse paralizado las actividades educativas y de gobierno.

México entero, salvo algunas honrosas escepciones  está quebrado o a punto de quebrar.  Si hoy terminara la pandemia, las consecuencias han de resumirse como catastróficas, pero…viene lo peor o lo mejor, según como se vea, y todavía no estamos en condiciones de salir a la calle y cantar victoria.

No conocemos la situación real de los Estados Unidos como para opinar que el viernes de la próxima semana el estado de Texas reabrirá de nuevo su comercio al mundo, o más bien a México, pues allá es donde nos surtimos.

La cosa es que ayer anunció el estado de Texas que reabrirá el comercio al mundo a partir del próximo viernes.

No entendemos en qué se basaron para decidir la reactivación económica, puesto que en estados como Nueva York, la crisis tiene en jacque a propios y a extraños y, para decirlo rápido, no hallan cómo y dónde enterrar a los muertos que están apareciendo por todas partes.

Texas, dice el gobernador Greg Abbott, reaccionó a tiempo y evitó los contagios masivos que llegaron a Nueva York. Es de los estados de la unión menos perjudicados por el Covid, por tanto está en condiciones de reabrir su actividad comercial.

Y, atenidos a esa justificante, Durango sería de los primeros estados en levantar el paro de actividades, puesto que aun sigue entre las entidades con menos indices de afectación por el coronavirus, a pesar de la relación estrecha que la entidad ha sostenido históricamente con los Estados Unidos y el constante ir y venir de personas y mercancías.

Aunque…la situación en Durango sigue siendo  la misma de la semana pasada.  El consejo es quedarnos en casa, que no salgamos más que a lo escencial, siguen prohibidas las reuniones de más de dos personas, no se diga fiestas, que son las más combatidas por la policía de los tres niveles de gobierno.

La situación en la entidad es la misma, repetimos, por lo que no sobra la explicación que hoy da el secretario de gobierno Adrián Alanis a la sociedad en el sentido de que la circunstancia de riesgo es la misma.  No ha pasado, no hay señales como para pensar así, por tanto, quien desobedezca la indicación de la autoridad sanitaria, se expondrá a la sanción correspondiente.

Cruzamos, no olvidar, por la curva más alta de la pandemia.  Es ahora cuando más debemos aislarnos para evitar cualquier posibilidad de contagio.

Así, en virtud de que la entidad está entre las cinco menos afectadas del país, pudiese visualizarse que las escuelas reabrirían el 17 de mayo y el aislamiento pudiese terminar el primero de junio, y eso suponiendo que no tendremos ninguna sorpresa en las próximas semanas.

Durango seguiría el camino de Texas, visto el poco daño causado hasta ahora por el Covid, pero eso tienen que determinarlo las autoridades hasta que vean razones que, nosotros, no terminamos de entender, y no nos interesa mucho entender.

El titular de Seguridad Pública Municipal, Antonio Bracho, hace varios días convocó a reporteros locales, nacionales y hasta internacionales para tratar de exhibir a una diputada que supuestamente le pidió hiciera unas llamadas para liberar a una persona, él se negó a ayudarle jurando y perjurando que en la corporación no había influencias.

Lo que se le olvidó aclarar es que no había influencias… pero para todos. Bien dice el dicho que “cae más rápido un hablador que un cojo”,  y es que con la actual contingencia y el pánico que muestran algunas personas por contagiarse la han emprendido contra el personal médico y enfermeras de los distintos hospitales.

Ya en medios nacionales se dio a conocer el caso de una señora de la tercera edad que sin pensarlo agredió a una vecina que trabaja en el sector salud, la siguió y hasta amenazó con una pistola.

La afectada habló a la policía, por lo que tan distinguida dama fue detenida y llevada a los separos de Seguridad Pública. Ahí la señora argumentó tener muchas influencias en el Municipio y tras hacer algunas llamadas de inmediato fue liberada, no sin antes recibir disculpas de todo el personal de la delegación y hasta del juez y casi casi de la quejosa por molestarla. El problema, además de la agresión originada por la pandemia, es que al parecer solo unos cuantos gozan de impunidad en la corporación policiaca, echando abajo las rimbombantes palabras del “jefe”, que misteriosamente ahora no convocó a los reporteros para informar sobre la investigación del caso, prefiriendo hacer “mutis” y buscando dónde esconderse.

Este lunes 20 de abril reiniciarán clases miles de alumnos de la entidad, pero ahora con la particularidad de que serán en modalidad virtual, pues se alargó la cuarentena hasta el 30 de mayo.

Las autoridades educativas señalaron que ante esta contingencia sanitaria ya se pusieron las pilas directores y maestros para que todo esté debidamente programado para las actividades y el regreso a labores marche sobre ruedas, pero se olvidaron de un gran detalle: que no todos los alumnos tienen fácil acceso a las tecnologías.

Y es que es fácil decir que en plataformas escolares se pondrán los temas que los maestros de las diferentes materias verán con los alumnos, ya sea de nivel básico, prepa o licenciatura, lo difícil es garantizar que todos los estudiantes no tengan problemas para poder analizar, comprender y elaborar los trabajos.

No todos los alumnos tienen acceso a internet o computadoras en su casa, ya sea de cualquier nivel, lo que limita el que vayan al parejo de sus demás compañeros. Por si fuera poco hay padres de familia que siguen laborando de manera normal y al no estar en cuarentena en casa obviamente no podrán ayudar o asesorar a los más pequeños a realizar sus tareas.

No es que sea uno negativo, ni que se les eche “la sal”, simplemente es ver la realidad que impera tanto a nivel local como nacional, donde este modelo educativo a pesar de ser  novedoso está generalizado y pone por igual a las familias, aunque algunas no tengan disponibilidad económica, tecnológica y laboral para poderla usar.

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