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“Siete días de Grilla”

Durango vive los días más críticos de la pandemia por el coronavirus, con el señalamiento incluso del día 6 de mayo como el de más riesgos de contagios, pero empiezan a verse buenas señales.

Los avances indican mejoría en el tratamiento de la emergencia, aunque los peligros de contagio persisten y, lo peor que pudiesemos hacer sería confiarnos y tratar de hacer una vida normal, aun no hay condiciones para ello.

Nuestro estado se mantiene como el penúltimo, solamente por debajo de Colima que presenta menos contagios, y de seguir así, quizá seamos de los primeros estados en reactivar la vida económica.

Todo, supuesto nuestro, que ninguna autoridad nos ha confirmado, que no tiene ningún soporte formal. Esperemos que la autoridad lo confirme pronto y en el menor plazo podamos volver a hacer nuestra vida.

La autoridad insiste que el pronóstico fatal para nuestro país estima unos 8 mil muertos, cuando apenas nos acercamos a los dos mil, de modo que todavía falta por caer la gran mayoría.

Mientras no haya una voz en contrario, mantengamos las medidas preventivas y sigamos protegidos contra cualquier posibilidad de contagio.

El problema es que, mientras nos mantengamos aislados, mientras sigamos con la sana distancia, tendremos a raya las posibilidades de infección.

Además, los tres de niveles de gobierno mantienen la cuarentena.  Los trabajadores tienen que seguir aislados y no hay ningún pretexto para volver a las calles. 

Las restricciones están acercándose al final, pero nada más.  Hasta que no lo anuncien las autoridares no podemos relajar nada, tenemos que seguir igual.

Hoy, los medios nacionales dan a conocer las caravanas de turistas desesperados que agarraron carretera con planes de llegar a la playa, aunque la autoridad de los distintos destinos turísticos está regresando a todo mundo a su casa.

Nadie ha dado la voz de arranque como para que todo mundo se haya lanzado a la playa.  Mal hecho, porque justo en estos días es cuando se alcanza la punta más alta de los contagios.

Ahora más que nunca hay que mantener la cuarentena, en el entendido de que pudiera ser pronto su terminación, pero todo depende de cómo registre la autoridad sanitaria el movimiento de contagios.

La Secretaría de Salud ha fijado el 6 de mayo como el día de más peligro de contagios, hay que huirle a esa amenaza y mantenernos en casa en el entendido de que pudieramos entrar a la etapa final del problema.

Ante la desesperación de mucha gente, la autoridad insiste en que nos quedemos en casa, que no salgamos bajo ninguna circunstancia hasta que no superemos la crisis.

Así, quienes se expongan a tomar carretera para ir a la playa o a otros puntos de recreo, se expondrán a que la policía los regrese a su casa, y quien desobedezca la orden se expondrá incluso a perder la libertad.

La circunstancia obliga mantener la inmovilidad todavía por un tiempo prudente.  Nadie puede viajar a ninguna parte porque los peligros de contagio persisten.

Las condiciones de encierro se mantienen, nada ha cambiado, para que nadie se confunda y crea que ya se levantó la emergencia, porque eso no ha existido, ninguna autoridad lo ha anunciado.

En las ciudades de Durango, lo sabemos todos, está prohibido andar en la calle sin razón, a menos que alguien vaya a comprar alimentos o medicamentos, de ahí en más, nadie.

Aparte, también eso tiene que subrayarse, en los destinos turísticos como Mazatlán, Puerto Vayarta, Guayabitos y otros cercanos a Durango, los hoteles, restaurantes y paseos, están cancelados hasta nueva orden, de modo que no sirve de nada viajar hacia aquellos puntos, no hay quien pueda atendernos.

Hay que subrayar que para algunos sectores de la población no tienen justificante muchas de las acciones oficiales. Todo les parece un engaño y quieren explicaciones a sus dudas.

Los enfermos iniciales de la emergencia –dicen- deben haberse curado a estas alturas, y es correcto. Muchos se han curado, pero otros no y, siguen estando en riesgo de muerte.

La enfermedad se mantiene como algo real, existente y hasta palpable, pero es menester seguir respetando al virus, no permitirle llegar a nosotros bajo ninguna circunstancia.

Y sobre todo, si hemos librado las primeras semanas de la amenaza, no vamos a relajarnos en los últimos días y exponernos a un exabrupto que nos lleve a la contaminación, por no esperar unos días o quizá semanas que pudieran ser el final de la emergencia.

No importa que la información sea insuficiente para nuestra curiosidad.  Lo importante es mantener el encierro y evitar así todo peligro de contagio.

Y en el caso de tener que ir a la tienda, farmacia o algún otro negocio a comprar algún producto para comer o para la limpieza de la casa, mantener la distancia y alejarnos siempre de los demás.

Nada ni nadie nos ha dicho que la emergencia ya terminó, o ya se levantó la prohibición. Todo está como al principio y debemos sujetarnos a esa realidad todavía por unos días, semanas quizá, pero que es distinto a la incertidumbre que existía apenas hace unos días, cuando no se tenía ninguna probabilidad de conclusión de la crisis.

Quedémonos en casa todavía por unos días.  Es lo más aconsejable para todos, por lo que más quieran…¡

La síntesis del Covid hasta este día es de la siguiente manera:  Tres millones 271 mil 892 personas contagiadas en el mundo de las que han muerto 241.193 personas.

El país más afectado por la pandemia es Estados Unidos, con un millón 117 mil 979 personas contagiadas, de las que han muerto 65.416 personas y, estiman los expertos que el número de decesos pudiese llegar hasta los 240 mil.

La unión americana superó por cinco o seis veces más las afectaciones de España, que tiene 213 mil 435 contagiados; Italia que tiene 209.328, por 183.495 del Reino Unido; 167.305 de Francia; 164.478 de Alemania, etc., etc..

México, hasta este día tiene 20.739 personas contagiadas de las que han muerto 1.972 personas.

Comoros, es el país menos alcanzado por la enfermedad, con un enfermo; 6 de Sahara Western y 7 de Yemen.

Los conteos de la Organización Mundial de la Salud consideran que nada más existen siete países en el orbe que no han presentado un solo caso del virus y, esperan mantenerse igual con la inmovilidad de su gente, que ha seguido las indicaciones de las autoridades al pié de la letra, sin dejar que llegue ni salga nadie del país, que es lo que debió hacerse en México, pero como el hubiera no existe, no nos queda más que lidiar con las circunstancias.

Los padres de familia están molestos contra la estructura docente de una secundaria porque los maestros han amenazado con publicar este lunes los nombres de “niños flojos” que no quieren hacer el trabajo vía redes sociales.

Uno de los padres se comunicó con nosotros para inconformarse por la circunstancia, dado que en muchos casos, los pequeños no tienen acceso a ninguna red social, no tienen forma de estar al tanto de las clases virtuales.

Y si eso pasa en esta capital, qué no ocurrirá en municipios alejados, especialmente los más atrasados económicamente, puesto que hay casos en que los niños no tienen idea de qué es un teléfono celular y mucho menos saben nada de la internet y demás avances.

Cómo se les quiere tener actualizados en redes, sino las conocen. Por eso, no están de acuerdo en que este lunes se les exhiba como “niños flojos”, pero si lo hacen, desde luego que habrá problemas absolutamente innecesarios en este momento en Durango.

Han disminuido los problemas de agresiones al personal hospitalario, pero debe aterrizarse el proyecto aportado por el diputado Esteban Villegas de aplicar una fuerte sanción y hasta llegar a la cárcel a quien vuelva a atacar a médicos y enfermeras.

Sobra decir que médicos y enfermeras son los grandes héroes sin capa de esta pandemia y, debemos reconocérselo, antes que agredirlos como ha hecho algunos desadaptados.

La iniciativa de Villegas, sin embargo, se estacionó por ahí en alguna congeladora del Congeso del Estado, pero debe discutirse y aprobarse a la brevedad, puesto que debe cesar por la buena o por la mala los ataques a esos trabajadores.

Hay que respetarlos, por la buena o por la mala, y quien no lo haga, que se atenga a las consecuencias, que se le prive de la libertad y que se le aplique una multa que en verdad le duela a quien siga agrediéndolos.

El endurecimiento de las medidas para prevenir posibles contagios de Covid-19, como lo anunció el gobierno estatal hace una semana, que incluyó desde apercibimientos hasta sanciones por no cumplir con las recomendaciones de las autoridades sanitarias ante la pandemia, se dio después de que la entidad fue exhibida en redes sociales entre las que menos cumplían con estas disposiciones y que mantenían una elevada movilidad.

Bien por intensificar la prevención, pero todo parece indicar que aún la aplicación de sanciones consistentes en servicio comunitario parece no ser suficiente para que las personas que puedan hacerlo se queden en casa, pues aún hay muchos ciudadanos que hacen poco caso de estas medidas.

Algunos argumentarán que necesitan salir a su trabajo y se trata de una situación prevista en los decretos de emergencia, pero también hay muchos casos en los cuales no existe una aparente justificación, esta situación muestra que a pesar de la determinación de las autoridades, mientras no exista conciencia sobre una enfermedad llamada Covid-19, causada por un coronavirus y con una letalidad ya comprobada, así como acerca de la facilidad con la que se puede contagiar, las acciones de los distintos órdenes de gobierno no serán suficientes si no existe una decisión de participar en esta labor para proteger la salud, pues aún con los informes que diariamente se proporcionan sobre la pandemia existen personas que dudan sobre este padecimiento y se niegan a aplicar medidas preventivas.

Sin duda la lucha de las autoridades está lejos de terminar para lograr que más ciudadanos atiendan los llamados para proteger su salud y la de sus familias…

Ven que los “mordelones” son risueños y les hacen cosquillas. Esto viene a colación ante los tan famosos filtros que han implementado elementos de Vialidad por distintos rumbos de la ciudad, que en lugar de proteger la salud de los automovilistas parece que es darles luz verde para detener e infraccionar.

Ahora con el pretexto de los filtros pueden verse cantidad de patrullas y motos que por iniciativa propia y con el pretexto de vigilar la salud y cumplimiento de las medidas sanitarias casi en cada esquina detienen a los automoviles.

Lo que muchas personas no saben es que estas infracciones por no traer cubrebocas, ir varias personas en los vehículos, etc, son de cortesía y buscan concientizar a los conductores, pero los agentes aprovechándose de este desconocimiento y del uniforme lo que solo causan es temor con el argumento de que estas “gravísimas” faltas son motivo de multas, trabajo comunitario, retiro de unidades y tener que llevárselos al corralón.

En otros casos buscar amolar al prójimo con solo pararlos para pedirles la licencia o tarjeta de circulación, pero sin que haya fundamento o informen a los “infractores” el motivo de esta acción.

De todos es conocida la mala fama de la Subdirección de Vialidad, pues constantemente, si no es que diario, se dan a conocer múltiples quejas por distintos medios de los abusos de los agentes, quienes con cualquier pretexto paran a los conductores y de ahí se agarran para aplicarles la multa o perdonársela a cambio de dinero.

Esto es lamentable pues echan por la borda las buenas intenciones y acciones del gobierno, por lo que no está de más que el director de la corporación Antonio Bracho, se ponga al tiro, invite a los afectados a exponer sus denuncias, investigue realmente, sancione de ser el caso  y vigile muy de cerca a sus elementos.

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