Por cada suicidio consumado en el país se estima que hay entre 10 a 15 personas que han tenido intentos, además de que se trata de un problema en el que influye una serie de patologías en cuanto a salud mental, señaló Nefi Campos Muñoz, presidente de la Unión de Asociaciones Sociales para la Prevención del Suicidio.
Entrevistado poco antes de impartir la conferencia “Mitos y realidades del suicidio”, el especialista indicó que el tema de salud mental es uno de los problemas que se ha incrementado significativamente en los últimos años, “el tema de la pandemia nos dejó lesionados en esta situación, hay quienes le consideran la segunda pandemia; se ha incrementado el tema de depresión, de ansiedad, en la mayoría de los estados, a veces hasta un 30 por ciento”, dijo.
El especialista puntualizó que muchas personas que no habían tenido esta sintomatología la empiezan a sentir, mientras que a nivel nacional, de acuerdo a la última encuesta nacional de 2022, cerca del 20% de la población del país tiene algún tipo de problema de salud mental, “en ellos se incluyen adicciones, problemas como la depresión, la ansiedad, la esquizofrenia, el tono bipolar y muchas otras patologías”.
Agregó que en el tema del suicidio las estadísticas dicen que cerca del 1% de la población del país ha pensado seriamente en suicidarse, mientras en los estados este problema se ha incrementado hasta en un 200 por ciento, en cuanto a datos de suicidios consumados, en los cuales Durango no es la excepción.
Al mismo tiempo dijo que con la estadística que se tiene actualmente, si para el mes de diciembre aumenta más, el estado entrará en el ranking de los 10 primeros en este tema.
También señaló que actualmente, por cada acto consumado, se estima que hay entre 10 a 15 intentos, en los cuales se encuentran fenomenologías diferentes, “en el acto consumado regularmente está el trastorno bipolar, la esquizofrenia paranoide, trastorno límite de personalidad, que tienen la estadística más alta; al mismo tiempo, muchas personas tienen varios intentos a la vez, pero se genera un estigma, en muchos hospitales hay médicos que no tienen una visión completa, que tienen prejuicios y piensan que es un chantaje, entonces no los toman en serio, a veces hasta les inyectan alguna sustancia que les genera dolor como una especie de reprimenda para que no regresen, lo cual va incluso contra los derechos humanos a la salud de las personas con enfermedades mentales, pero eso hace que muchas personas ya no busquen atención, ayuda y terminan en estadística”, indicó el especialista.
En cuanto a las acciones que se pueden realizar, dijo que es necesario que las instancias públicas se alineen bajo protocolos internacionales, que homologuen criterios, mientras en el tema de presupuestos es necesario que sean bien encauzados, bajo protocolos estandarizados, bajo supervisión de un Consejo Consultivo Integral, que permita mejorar la situación que se tiene actualmente.
