
- Poca lluvia para abastecer bordos de abrevadero y hacer crecer el pasto
Por: Andrei Maldonado
El 2023 cerrará con la muerte de 25 mil reses a causa de las consecuencias de la sequía, ya que la poca lluvia no alcanzó para abastecer los bordos de abrevadero y hacer crecer el pasto, informó Rogelio Soto Ochoa, presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango (UGRD).
Indicó que si bien las recientes lluvias que han dejado los frentes fríos en el estado han ayudado en algo a mitigar los efectos de la sequía, la realidad es que han sido insuficientes para abastecer los bordos de abrevadero, ya que la mayoría de lo precipitado se evaporó o se resumió en la tierra.
Consideró que esta situación vuelve crítica la subsistencia en el campo, pues si bien se ha invertido en este tipo de infraestructura, no sirve de mucho si no llueve de forma torrencial; “sí hubo bordos que se llenaron al 50 por ciento, pero los más nuevos no acumularon nada de agua”, puntualizó.
Aseveró que el panorama para el próximo año no es nada alentador, por lo que están en riesgo más de 400 mil cabezas de ganado, poco menos de la mitad del total del hato ganadero del estado, calculado en 9 mil animales, lo que podría repercutir en la alza del producto cárnico en 2024.
Soto Ochoa ahondó que es necesario que existan estímulos eficaces para sacar adelante al campo y a los productores, ya que se puede hablar incluso de una crisis alimentaria en el campo; “no hemos visto nada de apoyo por parte del Gobierno Federal a un campo duranguense en crisis”, afirmó.
