Durango, Dgo.
Un bebé de poco más de un año de edad murió camino al hospital luego de ser víctima de un atragantamiento cuando le daban los alimentos en su casa.
El pequeño fallecido fue identificado con las iniciales A. E. R. G., quién tenía 13 meses de edad y vivía con sus padres en la colonia Constitución.
Fueron justo ellos quienes, el miércoles por la noche, lo llevaron a toda prisa al Hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social, con señales de asfixia.
Y es que según relataron, mientras el pequeño era alimentado, tuvo una obstrucción con la comida, cuya ingesta se había complicado varias veces, dado que se trataba de un pequeño con parálisis cerebral.
Dado que no lograron liberar sus vías aéreas, lo llevaron a toda prisa al centro médico, donde ya nada pudieron hacer para salvarlo.
De los restos quedó a cargo el agente del Ministerio Público para los procedimientos que marca la ley.
