- Congreso del Estado implementará centro de acopio para recolectar productos de higiene
A propuesta de la diputada Sughey Torres Rodríguez, y por unanimidad de la Comisión Permanente, el Congreso del Estado implementará un centro de acopio de productos de higiene menstrual, los cuales serán distribuidos entre la población femenina en reclusión, con el objetivo de promover la salud menstrual y la menstruación digna como parte del derecho humano a la salud.
Durante su intervención, la legisladora del Grupo Parlamentario del PRI, destacó que históricamente los temas relacionados con la salud de las mujeres, en particular la menstruación, han sido limitados por tabúes sociales y culturales que han impedido su discusión abierta, ya que aún persisten barreras para que estos temas se expresen de manera común y sin prejuicios, muchas veces incluso en los propios entornos familiares.
Sughey Torres subrayó que la salud menstrual no es un asunto privado ni secundario, sino un tema estructural que impacta directamente en la igualdad, la educación, el trabajo y la dignidad de las mujeres, tal como lo ha reconocido la Organización Mundial de la Salud, donde la falta de acceso a productos menstruales genera riesgos sanitarios, afectaciones a la salud mental y profundiza las brechas de desigualdad.
En ese sentido, enfatizó la necesidad de dirigir acciones concretas hacia los sectores donde las condiciones son más críticas, como los centros penitenciarios, donde las mujeres enfrentan limitaciones estructurales que vulneran su dignidad menstrual.
Al sumarse al punto de acuerdo, la diputada Delia Enríquez Arriaga manifestó el respaldo de la bancada de la Cuarta Transformación, recordando que el pasado 27 de mayo de 2025 se aprobaron reformas a la Ley de Salud del Estado en materia de salud y dignidad menstrual, incluyendo acciones de recaudación de productos de higiene para mujeres privadas de la libertad.
La legisladora señaló que, de acuerdo con el Censo Nacional del Sistema Penitenciario del INEGI, en Durango existen tres mil 887 personas privadas de la libertad, de las cuales 252 son mujeres, lo que coloca al estado entre los primeros lugares a nivel nacional en tasa de mujeres en reclusión. En este contexto, advirtió que la falta de productos de higiene menstrual constituye una violación a los derechos humanos y una afectación directa a la salud y dignidad de las mujeres.
“Nuestro deber es hacer visibles las voces históricamente ignoradas y garantizar que ninguna mujer vuelva a enfrentar su menstruación con miedo, vergüenza o riesgo, sin importar la situación en la que se encuentre”, finalizó la representante popular.
