La violencia volvió a sacudir a Jalisco y esta vez alcanzó directamente a la infraestructura financiera del gobierno federal. El gabinete de seguridad confirmó que alrededor de 20 sucursales del Banco del Bienestar resultaron con daños tras los hechos violentos registrados en distintos municipios del estado.
De acuerdo con el reporte oficial, los incidentes ya son atendidos por autoridades de los tres niveles de gobierno, quienes desplegaron operativos para garantizar la seguridad, evaluar afectaciones y restablecer el servicio lo antes posible.
Aunque no se han detallado aún los montos de los daños ni el impacto en la operación cotidiana, el episodio vuelve a encender alertas sobre la vulnerabilidad de instalaciones públicas en escenarios de crisis de seguridad.
El Banco del Bienestar es pieza clave en la dispersión de apoyos sociales y programas federales, por lo que cualquier interrupción en su funcionamiento impacta directamente a miles de beneficiarios, especialmente en zonas donde es la única opción financiera disponible.
recuento de daños, el hecho abre una discusión inevitable:
¿qué tan preparadas están las instituciones para operar en contextos de violencia creciente y qué medidas reales se implementarán para evitar nuevos ataques?
Mientras se realizan las evaluaciones, la prioridad oficial es reactivar los servicios; sin embargo, el episodio deja una señal clara sobre el nivel de tensión que se vive en la región.
