El músico mexicano Rubén Albarrán volvió a sacudir el debate público tras emitir un contundente posicionamiento contra la clase política y el sistema democrático del país, al asegurar que desde hace más de dos décadas rompió su credencial para votar como acto de protesta.
Albarrán afirmó que dejó de creer en la democracia desde la llegada de Vicente Fox a la Presidencia, al considerar que el proceso político se convirtió en una “burla” para la ciudadanía. En sus palabras, la supuesta alternancia y las diferencias ideológicas entre partidos no son reales, pues —sostiene— quienes alcanzan el poder terminan comportándose de la misma manera, sin importar si se identifican como izquierda o derecha.
“El sistema no representa a la gente. La llamada izquierda no existe; es una simulación”, expresó el artista, quien se declaró totalmente apartidista y calificó a la clase política como un “lastre” para la sociedad mexicana. En su crítica, también señaló que los actores políticos, lejos de confrontarse, mantienen relaciones de conveniencia y complicidad entre sí.
Las declaraciones del vocalista de Café Tacuba se suman a una larga trayectoria de posturas críticas frente al poder, la desigualdad y las estructuras políticas tradicionales. Aunque no es la primera vez que Albarrán se pronuncia en este tono, sus palabras han generado nuevamente reacciones encontradas en redes sociales, donde algunos usuarios respaldan su hartazgo y otros cuestionan el impacto de renunciar al voto como forma de protesta.
El posicionamiento del músico reabre el debate sobre la desconfianza ciudadana hacia las instituciones, el desencanto con los procesos electorales y el papel de las figuras públicas en la discusión política nacional.
