La crisis internacional detonada tras la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en un ataque atribuido a Israel con respaldo de Estados Unidos, comienza a tener repercusiones directas para ciudadanos mexicanos en Medio Oriente.
Mientras la tensión militar escala y se anuncian nuevas ofensivas, un grupo de 14 turistas originarios de Mazatlán quedó varado en el Aeropuerto Internacional de Ammán, en Jordania, luego de que su vuelo fuera cancelado tras el cierre del espacio aéreo por el conflicto.
De acuerdo con los propios viajeros, la situación dentro de la terminal es crítica: reportan altas temperaturas, escasez de alimentos, confusión y temor ante la incertidumbre sobre su salida del país.
Una de las afectadas, Gloria, señaló que la representación diplomática mexicana ha restado gravedad a la situación e incluso les sugirió desplazarse por rutas terrestres hacia Egipto que, según otras embajadas, implican riesgos elevados.
“Siento que mi país no me está apoyando, la embajada mexicana nos ignoró”, expresó al pedir ayuda urgente.
Entre las personas que permanecen varadas se encuentran Michelle Castañeda, Johana Loera, Elthon Beltrán, Fany Rojas, Claudia Bernal, Ángel Aranda, Olivia Gómez, Arcelia Loaiza, Yuliana Loaiza y César Fernández, quienes han solicitado la intervención inmediata de autoridades federales y estatales para gestionar su evacuación.
El caso evidencia cómo el conflicto ya rebasa el ámbito geopolítico y comienza a impactar directamente a ciudadanos en tránsito, mientras el mundo observa con preocupación el posible escalamiento de la confrontación y sus consecuencias en seguridad y movilidad internacional.
Con bombardeos anunciados para los próximos días y un escenario político incierto en Irán, la situación se mantiene en desarrollo y podría generar nuevas afectaciones a viajeros y comunidades en la región.
