Durango, Dgo.
La capital del estado despidió el 2025 consolidándose como uno de los puntos con mayor carestía en el país. Según los indicadores financieros más recientes, la ciudad se posicionó en el “top tres” de las urbes con el incremento más severo en el costo de vida, siendo superada únicamente por el dinamismo inflacionario de Cancún y Tampico.
Supera la media nacional
De acuerdo con las cifras validadas por el INEGI y el Banco de México, la inflación anualizada en Durango escaló hasta el 3.72%. Este porcentaje no solo rebasó el promedio nacional (que se fijó en 3.69%), sino que también contradijo las expectativas de los analistas, quienes proyectaban un cierre de año más moderado para el país.
El reporte mensual de diciembre fue determinante para esta tendencia. Mientras que el promedio de alza de precios en México fue del 0.28%, en la capital duranguense el salto fue del 0.48%. Solo los destinos turísticos de Quintana Roo (0.66%) y el puerto de Tampico (0.53%) mostraron una presión económica mayor sobre los consumidores.
Contraste: Lo que dicen las cifras vs. la realidad del hogar
A pesar de que el indicador es técnicamente más bajo que el 4.4% registrado al final de 2024, el alivio no se siente en las mesas de las familias duranguenses. Existe una brecha marcada entre la estadística oficial y el “gasto de calle”.
Comerciantes de la localidad y jefes de familia han manifestado que, durante el último tramo del año, los productos de la canasta básica y artículos de primera necesidad experimentaron ajustes superiores al 10%.
“En el papel la inflación baja, pero en el mostrador los precios de la comida suben cada semana”, coinciden sectores comerciales, subrayando que la temporada decembrina disparó el costo de la vida por encima de lo que dictan los gráficos macroeconómicos.
Con este escenario, Durango inicia el 2026 enfrentando el reto de estabilizar sus precios internos en una economía que, al menos para el bolsillo local, sigue pesando más de lo previsto.
