Durango, Dgo.—
Con un solo brazo funcional, una pierna amputada y desplazándose en una silla de ruedas, un adulto mayor recorre las calles empujando con enorme esfuerzo su carrito de paletas para ganarse la vida de manera honesta.
A pesar de las limitaciones físicas, este hombre no pide limosna. Trabaja día tras día vende helados, demostrando una voluntad inquebrantable y un profundo deseo de salir adelante por sus propios medios.
Actualmente, su situación es aún más complicada: su silla de ruedas ya no se encuentra en condiciones óptimas, y necesita reunir dinero para poder adquirir una nueva, ya que es su principal herramienta de trabajo y la única forma en la que puede desplazarse para vender sus productos.
El señor suele encontrarse en la zona de Real del Mezquital, específicamente por Cotis 130, Granja Graciela, donde vecinos y automovilistas pueden apoyarlo comprándole una paleta o brindándole algún tipo de ayuda solidaria.
Historias como la suya recuerdan que, incluso en las circunstancias más difíciles, hay personas que no se rinden y luchan con dignidad por sobrevivir.

