Durango, Dgo
El ecosistema manufacturero de la entidad navegó por aguas turbulentas durante el 2025, enfrentando una parálisis productiva que derivó en una drástica disminución de la fuerza laboral, afectando principalmente a los pilares de la transformación local.
La debilidad en el consumo y la falta de dinamismo a nivel federal pasaron factura a Durango, donde diversos ramos industriales se vieron forzados a ajustar sus nóminas para sobrevivir. El impacto más severo se localizó en el ramo textil, específicamente en la Región Laguna, zona que fue testigo de clausuras parciales y despidos masivos en sus naves industriales.
Joana Soto, quien encabeza la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en el estado, calificó el desempeño del año anterior como un periodo de encogimiento económico. Según la líder gremial, las empresas vivieron una montaña rusa operativa, con un flujo constante de ingresos y salidas de personal que, al final del día, dejó un saldo rojo de 2,000 empleos evaporados en el balance anual del sector.
De acuerdo con la representante, varios factores se alinearon para crear este escenario adverso:
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Entorno Global: Inestabilidad en los mercados internacionales.
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Presión Arancelaria: Incertidumbre sobre los impuestos al comercio exterior.
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Inseguridad: Un factor que frenó la llegada de capitales.
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Sector Automotriz: El enfriamiento de esta rama estratégica paralizó planes de crecimiento y nuevas inversiones en la entidad.
Pese al amargo cierre del ejercicio anterior, el empresariado local vislumbra un horizonte con cautela para este 2026. Soto proyecta un escenario de recuperación paulatina, confiando en que la cristalización de nuevos proyectos de inversión ayude a resarcir el daño laboral sufrido.
Aunque el camino hacia la recuperación sigue siendo empinado, los industriales ya articulan estrategias para blindar la estabilidad de las plantas actuales y cimentar las bases que permitan, en el corto plazo, volver a contratar al talento duranguense. El objetivo central para este año será inyectar confianza a los inversionistas para revertir la tendencia negativa que marcó el 2025.
