Tres de los cuerpos recuperados de una fosa clandestina localizada en la sierra del municipio de Concordia, en el estado de Sinaloa, ya fueron plenamente identificados y corresponden a trabajadores del sector minero.
Las víctimas son José Ángel Hernández Vélez, de 37 años; Ignacio Aurelio Salazar Flores, ambos originarios de Zacatecas; y José Manuel Castañeda Hernández, de 43 años, procedente del estado de Guerrero. La confirmación se realizó tras los peritajes encabezados por la Fiscalía General de la República, instancia que mantiene las diligencias forenses en la zona.
De acuerdo con la autoridad, la fosa fue hallada entre las comunidades rurales de El Verde y Zamora, en la sierra de Concordia. Aunque algunos restos presentaban avanzado estado de descomposición, los familiares lograron confirmar identidades mediante rasgos físicos aún distinguibles. En el caso de Castañeda Hernández, el reconocimiento se realizó por vestigios de un tatuaje con la figura de una iguana en uno de sus brazos.
José Ángel Hernández Vélez, ingeniero industrial egresado del Instituto Tecnológico Regional de Zacatecas, contaba con 11 años de trayectoria en la empresa canadiense Vizsla Silver y previamente había laborado siete años en Capstone Copper. Fuentes oficiales confirmaron además la identificación de Ignacio Aurelio Salazar Flores.
Las labores de recuperación permitieron extraer diez cuerpos de esta sepultura clandestina, ubicada a aproximadamente 85 kilómetros de Mazatlán y a 285 kilómetros de Culiacán. Peritos del Servicio Médico Forense continúan con los análisis para identificar al resto de las víctimas.
Las autoridades no descartan que algunos de los cuerpos correspondan a otros mineros reportados como privados de la libertad el pasado 23 de enero. Mientras tanto, las investigaciones siguen en curso para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
