Desde la pandemia la atención psicológica a menores de edad aumentó de un 15 a un 30 por ciento, principalmente por temas de depresión y alteración del comportamiento, informó Luis Miguel Naranjo, presidente del Colegio de Psicólogos de Durango.
Indicó que llama la atención como las consultas para menores incluido de 13 años o menos se han disparado en los últimos años, cuando en muchas ocasiones los pequeños no requieren asesoría profesional; “los padres se divorcian o discuten y creen que el niño es quien debe atenderse”.
El representante de los profesionales de la salud mental en el estado añadió que cuando se detecta que no es el menor quien tiene el problema, sino que este se presenta en sus hogares, se habla con los padres tratando de hacerles entender que ellos también pueden acudir a terapia.
Explicó que, en general la pandemia disparó la atención psicológica entre un 25 y un 30 por ciento, siendo mujeres las que más buscan ayuda; “hay todavía resistencia en los hombres en reconocer problemas de salud mental. El sector público está saturado porque el privado es caro”.
Por otro lado, Naranjo consideró que la saturación de mensajes políticos causa cierto grado de estrés en la ciudadanía cada vez que hay elecciones; la sensación de escuchar las mismas promesas que no se cumplen, los ataques mediáticos entre los candidatos y el exceso de contaminación auditiva y visual si bien no dañan la salud mental, sí causan molestia a la ciudadanía.
