Durango, Dgo.
La llamada cuesta de enero llegó con mayor fuerza este inicio de 2026 y en Durango el impacto se resiente en los hogares, donde el uso intensivo del crédito durante el cierre de año dejó cuentas por pagar que hoy presionan el gasto familiar. Especialistas advierten que, más allá de “apretarse el cinturón”, el reto inmediato es evitar que la deuda siga creciendo.
El experto en educación financiera Adrián Díaz señala que, tras un diciembre marcado por el uso de tarjetas, el objetivo de las primeras semanas del año no debe ser ahorrar, sino contener el endeudamiento. “Si estás endeudado, tu meta de esta semana no es ahorrar, es evitar que la deuda crezca”, subraya.
A nivel nacional, datos de la Secretaría de Economía indican que El Buen Fin 2025 cerró con ventas por 219.2 mil millones de pesos, de los cuales 88.8 mil millones se realizaron mediante crédito al consumo. La Asociación de Bancos de México (ABM) reportó además que la facturación con tarjetas superó los 152 mil millones de pesos durante ese periodo. Esta dinámica se extendió a diciembre, cuando estudios de mercado revelaron que una tercera parte del gasto navideño se cubrió con tarjeta de crédito.
Durango: consumo con crédito y presión al ingreso
En el caso de Durango, el escenario es particularmente sensible debido a la debilidad del ingreso formal. Datos del IMSS muestran que el empleo formal en el estado prácticamente se ha estancado en los últimos años, lo que limita la capacidad de las familias para absorber aumentos en precios, intereses y pagos de deuda. A ello se suma que la inflación en alimentos y servicios básicos ha reducido el margen de maniobra del gasto mensual.
Comerciantes locales reconocen que durante noviembre y diciembre se incrementaron las compras a meses sin intereses y pagos diferidos, una práctica que hoy se traduce en estados de cuenta elevados y menor liquidez para enero. En colonias populares de la capital y municipios de la región Lagunera, familias reportan que el pago de tarjetas, servicios y renta absorbe gran parte del ingreso desde la primera quincena del año.
Un “presupuesto de rescate” para los primeros 30 días
Ante este panorama, Adrián Díaz propone aplicar un método de rescate financiero durante el primer mes del año, enfocado en recuperar el control y no en la perfección financiera.
El primer paso, señala, es poner un freno inmediato al gasto, especialmente al uso de tarjetas. Le sigue un diagnóstico rápido, que permita saber cuánto se debe, a quién, con qué tasa de interés y en qué fecha se debe pagar. Posteriormente, recomienda ordenar prioridades, dando preferencia a servicios básicos y a las deudas con mayor costo financiero.
El especialista sugiere elegir una estrategia clara de pago: el método Avalancha, que ataca primero la deuda con mayor interés, o la Bola de Nieve, que prioriza la más pequeña para generar motivación. En ambos casos, es clave mantener los pagos mínimos al día y negociar directamente con los bancos antes de caer en atraso.
Durante este periodo, el gasto debe limitarse a lo esencial: alimentos, transporte, vivienda, servicios y deudas. “Cuando se liquida una cuenta, ese dinero no se libera para gastar, se dirige a la siguiente deuda”, enfatiza Díaz.
Recuperar el control, no endeudarse más
En un estado como Durango, donde el crecimiento del empleo y del ingreso ha sido limitado, especialistas coinciden en que la cuesta de enero puede prolongarse si no se toman decisiones oportunas. La recomendación es clara: evitar créditos rápidos, adelantos de nómina o préstamos informales, que solo encarecen la deuda.
“La cuesta de enero no se resuelve con fuerza de voluntad, sino con método”, concluye Adrián Díaz. Para miles de familias duranguenses, las próximas semanas serán clave para reordenar las finanzas y evitar que el arranque de 2026 se convierta en una carga permanente durante todo el año.
