Durango, Dgo.
En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión (13 de enero) y con el llamado Blue Monday (19 de enero) acercándose, especialistas en salud mental hacen un llamado urgente a reconocer la depresión como un trastorno clínico serio y no como una tristeza pasajera, subrayando que requiere diagnóstico profesional, tratamiento continuo y seguimiento médico para evitar consecuencias graves en la calidad de vida de quienes la padecen.
A nivel nacional, se estima que más de 3.6 millones de adultos en México viven con depresión, con una prevalencia notablemente mayor entre mujeres, quienes pueden presentar hasta tres veces más afectación que los hombres, especialmente en edades entre 40 y 59 años. La depresión además es una de las principales causas de discapacidad en mujeres mexicanas y ocupa un lugar significativo también entre los hombres. Sin embargo, pese a su impacto, continúa siendo estigmatizada, subdiagnosticada y subtratada, con millones que han experimentado síntomas pero solo una fracción que accede a atención adecuada .
Situación en Durango: cifras preocupantes y brecha en atención
En Durango, aunque no existen todavía estadísticas oficiales completas como las que se generan a nivel nacional, diversos datos locales dan cuenta de un panorama complejo. Según un análisis del Observatorio de la Laguna, en Durango la prevalencia de depresión reportada supera la media nacional, con 19.9% de hombres y hasta 24.6% de mujeres presentando cuadros depresivos en encuestas de bienestar autoreportado .
Investigaciones más detalladas muestran variaciones por municipio y tipo de episodio depresivo, con prevalencias que en algunas zonas llegan a niveles como 17.2% de depresión actual en la ciudad capital y cifras aún más altas en episodios recurrentes en municipios como Lerdo .
Datos previos también han reportado que un 30% de la población duranguense podría padecer algún nivel de depresión, lo que equivaldría a aproximadamente 600 mil personas, con una incidencia de ansiedad y depresión especialmente alta entre la población joven .
Sin embargo, la atención a estas personas enfrenta importantes desafíos. Un análisis legislativo señaló que en Durango solo alrededor del 17% de quienes presentan algún padecimiento mental recibe tratamiento adecuado, con periodos de espera que pueden llegar a 15 años entre el inicio de los síntomas y la atención profesional .
Expertos enfatizan la atención profesional y el apego al tratamiento
Especialistas coinciden en que el diagnóstico y manejo de la depresión debe estar a cargo de profesionales de la salud mental, tales como psiquiatras y psicólogos clínicos, quienes pueden evaluar la gravedad, identificar posibles comorbilidades y establecer un plan terapéutico adecuado e individualizado. El abandono prematuro de medicamentos o ajustes no supervisados pueden reducir la eficacia del tratamiento e incluso agravar la condición.
“La depresión no se trata con fuerza de voluntad ni con buenos consejos. Es una enfermedad que requiere seguimiento clínico y tratamiento basados en evidencia científica”, afirma el Dr. Gerardo Cabrita, especialista en salud mental.
Prevención y servicios disponibles en Durango
El Instituto de Salud Mental del Estado de Durango (ISMED), junto con la Secretaría de Salud estatal, mantiene servicios y canales de atención para población con trastornos mentales, enfocados en ofrecer atención accesible y con continuidad, así como intervención en casos de urgencia y prevención de conductas suicidas .
Autoridades también han promovido campañas para detectar síntomas de depresión a tiempo, destacando que hasta un 80% de las personas que intentan suicidarse presentan algún trastorno mental como la depresión, y que la detección temprana puede salvar vidas .
Llamado a la acción
En este mes de enero, cuando factores como el clima frío, el regreso a la rutina y la presión económica pueden intensificar los síntomas de depresión, expertos llaman a estar atentos a señales como cansancio persistente, aislamiento social, cambios en el apetito o el sueño, y sensación de desesperanza, y a buscar ayuda profesional de manera oportuna.
La salud mental, recalcan, es un componente esencial del bienestar general, y su atención no debe esperar más.
